Científicos descubren que Almería se mueve de forma incesante hacia el noreste tras décadas de estudio
Dos investigaciones reconstruyen casi tres décadas de mediciones por satélite y revelan que la provincia ya se ha desplazado más de medio metro, un movimiento imperceptible que ayuda a comprender mejor el riesgo sísmico del sureste español
Granada, Málaga, Murcia y Almería se deforman ya en el sentido de las agujas del reloj
Representación del desplazamiento acumulado de la estación geodésica de Almería desde 1997, que supera los 0,6 metros hacia el noreste, según las mediciones GNSS analizadas por los investigadores. / DDA
Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 05 de julio 2026
Hay viajes que duran unas horas y otros que necesitan toda una vida. El de Almería comenzó hace millones de años, aunque nadie haya sido consciente de él. Mientras la provincia ha construido carreteras, levantado barrios y visto crecer nuevas generaciones, también ha ido cambiando lentamente de posición. Ahora, los científicos han logrado reconstruir ese movimiento con una precisión nunca alcanzada y han descubierto que la estación geodésica de referencia de Almería acumula ya un desplazamiento de unos 61 centímetros, un viaje completamente imperceptible que, además, ayuda a comprender mejor el comportamiento de los terremotos en el sureste español.
El dato sorprende porque rompe la percepción que cualquiera tiene del territorio. Tendemos a pensar que una provincia permanece siempre en el mismo sitio, pero la realidad es muy distinta. Las mediciones muestran que la estación de Almería se desplaza unos 2,5 centímetros al año hacia el noreste. Parece una distancia insignificante, pero acumulada durante casi 25 años explica por qué hoy registra un desplazamiento cercano a 0,61 metros respecto al inicio de la serie de observaciones. Ese movimiento es completamente natural y forma parte de la dinámica de la corteza terrestre.
La pregunta es inevitable. ¿Cómo puede saberse que un territorio entero se mueve si nadie nota absolutamente nada? La respuesta está en una tecnología mucho más precisa que el GPS de un teléfono móvil. Los investigadores utilizan receptores geodésicos capaces de calcular su posición con un margen de error de apenas unos milímetros. Al repetir las mismas observaciones durante años pueden comprobar si ese punto sigue exactamente donde estaba... o si se ha desplazado.
Una estación vigilando Almería desde hace casi 25 años
La red de observación comenzó en las Béticas Orientales a finales de los años noventa, pero la estación permanente de Almería (ALME) inició sus registros el 4 de diciembre de 1999. Desde entonces ha recopilado 8.739 observaciones durante 24,8 años, convirtiéndose en una de las series geodésicas más largas de España. Junto a ella, otras estaciones repartidas por las Béticas Orientales, como las situadas en Mojácar o Cala Panizo (Cuevas del Almanzora), permiten seguir con precisión milimétrica la evolución del terreno.
Con el paso de los años, todas esas observaciones han permitido construir uno de los registros geodésicos más completos del sur de Europa. El mapa elaborado por los investigadores muestra que prácticamente todas las estaciones españolas avanzan hacia el noreste. De hecho, el estudio concluye que "el movimiento horizontal de las estaciones es notablemente homogéneo", una prueba de que no es solo Almería la que viaja, sino toda la placa euroasiática sobre la que se asienta. La estación almeriense acumula un desplazamiento de 0,608 metros durante el periodo analizado.
Entonces surge otra pregunta. Si toda España se mueve, ¿por qué interesa tanto medir lo que ocurre precisamente en Almería? Porque el sureste peninsular constituye una de las zonas con mayor actividad tectónica del país. Aquí interactúan lentamente las placas Euroasiática y Nubia, un proceso que genera pequeñas deformaciones en la corteza terrestre y explica la existencia de algunas de las fallas activas más importantes de España.
La clave para entender los terremotos está en unos pocos milímetros
Las flechas muestran el desplazamiento de las estaciones geodésicas españolas medido mediante GPS de alta precisión. En Almería (ALME), la estación acumula un movimiento de unos 0,61 metros hacia el noreste desde el inicio de las observaciones. / DDA
Curiosamente, el dato más importante para los científicos no son esos 2,5 centímetros al año. Lo que realmente buscan son diferencias muchísimo menores entre unas estaciones y otras. En las Béticas Orientales esas deformaciones apenas alcanzan entre cero y dos milímetros anuales, pero son suficientes para conocer cómo se acumulan las tensiones en el terreno, comprender mejor el comportamiento de las fallas activas y mejorar los modelos utilizados para evaluar el riesgo sísmico.
Eso no significa que estas mediciones permitan saber cuándo ocurrirá un terremoto. Los investigadores recuerdan que la ciencia todavía no puede predecir un seísmo concreto. Sin embargo, disponer de registros continuos durante casi tres décadas sí permite diferenciar movimientos permanentes de simples variaciones puntuales y elaborar mapas de peligrosidad cada vez más precisos para una de las regiones más activas de la Península Ibérica.
Detrás de estas investigaciones hay científicos de la Universidad de Barcelona, la Universidad de Alicante, la Universidad de Jaén, el Real Instituto y Observatorio de la Armada, además de la colaboración de otras instituciones españolas y de las redes geodésicas mantenidas por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Uno de los trabajos publica por primera vez 28 años de observaciones GNSS realizadas en las Béticas Orientales, mientras que el segundo analiza las estaciones permanentes de la red EUREF repartidas por toda España mediante nuevas técnicas estadísticas.
Como destacan los propios autores, este registro permite "mejorar las velocidades de deformación y, en consecuencia, las interpretaciones publicadas anteriormente", proporcionando una base mucho más sólida para comprender la deformación activa del sureste peninsular y perfeccionar los modelos de peligrosidad sísmica.
Los resultados aparecen en los estudios Unique GNSS data from the Eastern Betic Tectonic Arc (Western Mediterranean), covering almost 28 years of campaign observations, publicado en Data in Brief, y Analysis of average daily positional increments of GNSS stations in Spain using persistent homology and robust principal component analysis, publicado en Scientific Reports, revista científica del grupo Nature Portfolio. Juntos ofrecen la imagen más completa obtenida hasta ahora sobre cómo se mueve el sureste español y confirman que, mientras la vida cotidiana continúa sin cambios aparentes, Almería sigue viajando lentamente sobre la superficie de la Tierra, milímetro a milímetro, en un proceso que solo la ciencia ha sido capaz de hacer visible.
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