Los restos de oso de Almería, entre los más antiguos de la historia
descubrimiento relevante
Los fragmentos de huesos corresponden a un cúbito y un radio de un oso pardo (Ursus arctos) que habitó la Sierra de Gádor hacia 400.000 ó 500.000 años atrás
David Martínez, el vecino de Alhama de Almería que cuando era un crío descubrió los retos del oso pardo. / Rafael Espino
Rafael Espino
14 de mayo 2017
En noviembre de 2016, Diario de Almería acompañaba a David Martínez, espeleólogo aficionado de Alhama de Almería, a la Sierra de Gádor para entrar en la Cueva de los Burros, lugar que había explorado treinta años atrás, cuanto era apenas un crío, encontrando unos huesos que creyó de oso. Se los entregó a la administración regional y nada más se supo de ellos hasta que durante 2016, ayudado de la Policía Autonómica, volvieron a ponerlo en conocimiento de las autoridades y Diario de Almería, avalado Bienvenido Martínez-Navarro, profesor de investigación ICREA en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social de Tarragona y en la Universidad Rovira i Virgili.
Ahora, el profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, Trinidad de Torres, descubridor de la sima de los huesos de Atapuerca, explica que estos huesos corresponden a un oso pardo que habitó en el Pleistoceno Medio de Almería. El yacimiento descubierto es uno de los tres más antiguos del mundo. El Vicerrectorado de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Almería ha promovido la identificación y datación de los restos óseos.
Como Diario de Almería narró, el regreso a la cueva, 30 años después, fue realizado por David Martínez, descubridor y por la sección de Medio Ambiente de la Policía Autónoma de Andalucía, quiénes tras localizar dos fragmentos de huesos fosilizados los depositaron en el Centro de Colecciones de la Universidad de Almería (CECOUAL), espacio que conserva piezas geológicas, paleontológicas y colecciones de flora y fauna para su estudio científico y aprovechamiento didáctico.Los restos óseos han sido analizados por el investigador almeriense Trinidad de Torres, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y descubridor de la sima de los huesos de Atapuerca, además de especialista en osos fósiles quién se ofreció a identificar y datar los fragmentos de huesos hallados en Almería.
Los análisis realizados en el Laboratorio de Estratigrafía Biomolecular de la UPM, que dirige el propio Torres, han confirmado que los fragmentos de huesos corresponden a un cúbito y un radio de un oso pardo (Ursus arctos) que habitó la Sierra de Gádor hace entre 400.000-500.000 años.
El yacimiento de oso pardo fósil de Almería se convierte así en el más antiguo de España y uno de los tres más antiguos del mundo junto a los yacimientos de Francia e Italia.
Los restos de oso pardo aportan una valiosa información sobre el Pleistoceno medio de Almería, periodo poco conocido, tanto en Andalucía como en España. El Pleistoceno, que comenzó hace unos 2,6 millones de años se conoce también como 'La Edad de Hielo'.
La presencia del oso pardo en la Sierra de Gádor, junto a los resultados de los análisis de polen fósil y travertinos, confirman que la Sierra era muy húmeda (al menos 700mm de precipitación anual) y con nieve durante todo el invierno a partir de los 800-900 metros de altitud, con temperaturas estivales que no debieron sobrepasar los 25ºC.
A pesar de que el clima comenzó a suavizarse en todo el planeta hace 390.000 años, los osos continuaron habitando la Sierra de Gádor y la provincia de Almería hasta, al menos, 2.300 años A.C. En el siglo XV se cita la presencia del oso pardo en Almería, Jaén y Granada.
Las talas de árboles y el calentamiento climático, que ya se engendraba de forma natural, expulsaron a la megafauna forestal de Almería. No obstante, algunos científicos sostienen que nuestro presente es solo otro periodo cálido que precede a una nueva glaciación, lo que supondría la vuelta del oso pardo a Almería en un futuro no muy lejano.
David Martínez, el descubridor de los restos
David Martínez nació con una afición bajo el brazo, la de explorar. Su única intención era descubrir. No le importaba donde, aunque, si podía elegir, haría vida dentro de una cueva. Es una afición que le viene de largo. Este vecino de Alhama de Almería, ahora con 51 años, ya había hecho un curso de espeleología con apenas 17. No había cavidad que se le resistiera. Así que cuando se le acabaron las que tenía a mano... pidió ayuda. José, un hombre que se dedicaba a coger esparto, le echó una mano. José les guió monte arriba. A unos cuantos kilómetros de Alhama, en la zona suroccidental de la sierra de Gádor, y ya en el término municipal de Felix, casi a 1.700 metros de altura. "Al llegar a la boca de la cueva nos dijo. Ahí la tenéis", explica David.