sábado, 13 de junio de 2026

Almería no estaba tan vacía como se pensaba: encuentran más huellas humanas de hace miles de años

Almería no estaba tan vacía como se pensaba: encuentran más huellas humanas de hace miles de años
Almería no estaba tan vacía como se pensaba: encuentran más huellas humanas de hace miles de años
Arqueólogos encuentran restos en el entorno de El Argar y el río Antas que apuntan a una ocupación humana más amplia y repartida hace miles de años


El Argar, en Antas, pudo albergar entre 250 y 1.200 habitantes hace unos 4.000 años. / DDA

Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 13 de junio 2026

No hacía falta excavar una ciudad enterrada ni encontrar un gran monumento. Bastaron fragmentos dispersos, materiales antiguos y un rastreo minucioso del terreno para detectar algo que cambia la imagen del pasado de la provincia: la Almería de hace miles de años podría haber estado mucho más ocupada de lo que se pensaba.

Nuevas evidencias de presencia humana
Un equipo internacional de arqueólogos ha encontrado nuevas evidencias de presencia humana antigua en el entorno de El Argar, en Antas, uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Europa. Los hallazgos apuntan a un poblamiento más amplio y repartido de lo que reflejaban hasta ahora los mapas arqueológicos de esta parte de Almería.


Reconstrucción del tamaño de El Argar con sus principales características (figura elaborada por los autores). / DDA

La investigación, realizada entre 2018 y 2023, revisó de forma intensiva el paisaje alrededor del río Antas para entender cómo se organizó realmente la ocupación humana hace miles de años. Los investigadores rastrearon colinas, laderas y antiguos espacios habitados mediante cuadrículas de prospección y recogida sistemática de restos arqueológicos.

Uno de los datos más llamativos aparece en materiales del Neolítico, hace entre unos 7.500 y 5.200 años. Los arqueólogos localizaron cerámicas antiguas tanto en colinas cercanas como a ambos lados del río Antas, algo que, según el propio estudio, “indica un área de asentamiento más amplia de lo que se pensaba”. En otras palabras: había más huellas humanas repartidas por el territorio de las que se conocían hasta ahora.

Eso cambia parcialmente la imagen de una Almería antigua ocupada solo por pequeños focos aislados. La fotografía que emerge es la de un territorio con más movimiento humano y espacios habitados repartidos en una zona que ya tenía importancia miles de años antes del auge de El Argar.

El Argar también era más grande de lo que parecía
El estudio no solo amplía el mapa de los primeros pobladores. También aporta “nueva información sobre el tamaño y la historia de uso” de El Argar, un asentamiento clave para entender cómo se organizaban las primeras sociedades complejas del Mediterráneo occidental.

Los investigadores creen que el poblado pudo extenderse más de lo calculado hasta ahora, ocupando laderas y espacios cercanos. Su tamaño habría alcanzado entre 2,6 y 4,2 hectáreas, con una población estimada de 250 a 1.200 personas, una cifra que dibuja una ocupación humana mucho más importante de lo que se imaginaba para la época.

Además, el trabajo detectó señales de pequeñas áreas de actividad y asentamientos próximos al gran núcleo principal. Durante la Edad del Bronce, explican los autores, el poblamiento “se volvió más nucleado”, es decir, más concentrado y organizado alrededor de varios puntos cercanos al río Antas.

Un paisaje antiguo que todavía guarda pistas
Los autores creen que este tipo de investigaciones puede seguir ofreciendo sorpresas incluso en zonas ya estudiadas durante décadas. El trabajo sostiene que estas nuevas prospecciones tienen potencial para “cambiar la forma en que entendemos los patrones de asentamiento” del Mediterráneo occidental, al descubrir espacios habitados que habían pasado desapercibidos.

Buena parte de esas pistas han permanecido ocultas en un paisaje muy transformado por la agricultura y el paso del tiempo. Aun así, los restos siguen apareciendo y ayudan a reconstruir una idea cada vez más clara: la Almería de hace miles de años probablemente tenía más vida humana de la que se pensaba.

martes, 5 de mayo de 2026

Los restos de oso de Almería, entre los más antiguos de la historia

Los restos de oso de Almería, entre los más antiguos de la historia
descubrimiento relevante

Los fragmentos de huesos corresponden a un cúbito y un radio de un oso pardo (Ursus arctos) que habitó la Sierra de Gádor hacia 400.000 ó 500.000 años atrás


David Martínez, el vecino de Alhama de Almería que cuando era un crío descubrió los retos del oso pardo. / Rafael Espino

Rafael Espino
14 de mayo 2017

En noviembre de 2016, Diario de Almería acompañaba a David Martínez, espeleólogo aficionado de Alhama de Almería, a la Sierra de Gádor para entrar en la Cueva de los Burros, lugar que había explorado treinta años atrás, cuanto era apenas un crío, encontrando unos huesos que creyó de oso. Se los entregó a la administración regional y nada más se supo de ellos hasta que durante 2016, ayudado de la Policía Autonómica, volvieron a ponerlo en conocimiento de las autoridades y Diario de Almería, avalado Bienvenido Martínez-Navarro, profesor de investigación ICREA en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social de Tarragona y en la Universidad Rovira i Virgili.

Ahora, el profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, Trinidad de Torres, descubridor de la sima de los huesos de Atapuerca, explica que estos huesos corresponden a un oso pardo que habitó en el Pleistoceno Medio de Almería. El yacimiento descubierto es uno de los tres más antiguos del mundo. El Vicerrectorado de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Almería ha promovido la identificación y datación de los restos óseos.


Como Diario de Almería narró, el regreso a la cueva, 30 años después, fue realizado por David Martínez, descubridor y por la sección de Medio Ambiente de la Policía Autónoma de Andalucía, quiénes tras localizar dos fragmentos de huesos fosilizados los depositaron en el Centro de Colecciones de la Universidad de Almería (CECOUAL), espacio que conserva piezas geológicas, paleontológicas y colecciones de flora y fauna para su estudio científico y aprovechamiento didáctico.Los restos óseos han sido analizados por el investigador almeriense Trinidad de Torres, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y descubridor de la sima de los huesos de Atapuerca, además de especialista en osos fósiles quién se ofreció a identificar y datar los fragmentos de huesos hallados en Almería.

Los análisis realizados en el Laboratorio de Estratigrafía Biomolecular de la UPM, que dirige el propio Torres, han confirmado que los fragmentos de huesos corresponden a un cúbito y un radio de un oso pardo (Ursus arctos) que habitó la Sierra de Gádor hace entre 400.000-500.000 años.

El yacimiento de oso pardo fósil de Almería se convierte así en el más antiguo de España y uno de los tres más antiguos del mundo junto a los yacimientos de Francia e Italia.

Los restos de oso pardo aportan una valiosa información sobre el Pleistoceno medio de Almería, periodo poco conocido, tanto en Andalucía como en España. El Pleistoceno, que comenzó hace unos 2,6 millones de años se conoce también como 'La Edad de Hielo'.

La presencia del oso pardo en la Sierra de Gádor, junto a los resultados de los análisis de polen fósil y travertinos, confirman que la Sierra era muy húmeda (al menos 700mm de precipitación anual) y con nieve durante todo el invierno a partir de los 800-900 metros de altitud, con temperaturas estivales que no debieron sobrepasar los 25ºC.

A pesar de que el clima comenzó a suavizarse en todo el planeta hace 390.000 años, los osos continuaron habitando la Sierra de Gádor y la provincia de Almería hasta, al menos, 2.300 años A.C. En el siglo XV se cita la presencia del oso pardo en Almería, Jaén y Granada.

Las talas de árboles y el calentamiento climático, que ya se engendraba de forma natural, expulsaron a la megafauna forestal de Almería. No obstante, algunos científicos sostienen que nuestro presente es solo otro periodo cálido que precede a una nueva glaciación, lo que supondría la vuelta del oso pardo a Almería en un futuro no muy lejano.

David Martínez, el descubridor de los restos
David Martínez nació con una afición bajo el brazo, la de explorar. Su única intención era descubrir. No le importaba donde, aunque, si podía elegir, haría vida dentro de una cueva. Es una afición que le viene de largo. Este vecino de Alhama de Almería, ahora con 51 años, ya había hecho un curso de espeleología con apenas 17. No había cavidad que se le resistiera. Así que cuando se le acabaron las que tenía a mano... pidió ayuda. José, un hombre que se dedicaba a coger esparto, le echó una mano. José les guió monte arriba. A unos cuantos kilómetros de Alhama, en la zona suroccidental de la sierra de Gádor, y ya en el término municipal de Felix, casi a 1.700 metros de altura. "Al llegar a la boca de la cueva nos dijo. Ahí la tenéis", explica David.
Los restos de oso de Almería, entre los más antiguos de la historia

La cueva exacta en la que se encuentra el 'oso de Almería', el más antiguo de España

La cueva exacta en la que se encuentra el 'oso de Almería', el más antiguo de España
El hallazgo de restos de oso pardo en la Sierra de Gádor permite situar con precisión la zona entre Felix y Dalías, aunque sin coordenadas públicas


Entrada a la Cueva de los Burros, en la Sierra de Gádor (Almería), donde se localizaron restos de oso pardo de hasta 500.000 años. / Rafael Espino

Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 03 de mayo 2026

En una ladera abrupta de la Sierra de Gádor, entre Felix y Dalías, hay una cueva donde aparecieron restos de oso pardo con una antigüedad de entre 400.000 y 500.000 años, los más antiguos documentados en España. No está señalizada, no aparece en rutas y su acceso no es sencillo. Durante años, ese hallazgo pasó desapercibido incluso para quienes conocían la zona.

Durante años, aquella cavidad —conocida hoy como Cueva de los Burros— quedó fuera del foco científico. Los materiales encontrados no se estudiaron en ese momento y el hallazgo no tuvo recorrido inmediato.



Interior de la Cueva de los Burros en la Sierra de Gádor. / DDA

Todo empezó cuando el espeleólogo David Martínez, siendo aún adolescente, localizó en su interior varios fragmentos óseos. Intuyó su importancia e intentó entregarlos, pero el hallazgo no se analizó en ese momento.

El análisis confirmó que los fragmentos correspondían a Ursus arctos, situados en el Pleistoceno Medio.

El momento en que cambia la historia
El caso no se retomó hasta 2016, cuando Martínez regresó a la cueva acompañado por agentes de Medio Ambiente. Ese mismo año, el diario Diario de Almería accedió al interior junto a él, documentando con imágenes el lugar exacto del hallazgo. Ahora se cumplen 10 años de aquel momento.

A partir de ahí, los restos entraron en circuito científico. Fueron depositados en la Universidad de Almería y analizados por la Universidad Politécnica de Madrid bajo la dirección de Trinidad de Torres.



Entrada a la cueva. / Rafael Espino

El resultado confirmó lo que hasta entonces no se sabía: aquellos fragmentos correspondían a Ursus arctos, con una antigüedad de entre 400.000 y 500.000 años.

Una cueva que cambia el mapa
Ese dato situó a la cueva de la Sierra de Gádor como el registro más antiguo de oso pardo en España y uno de los tres más antiguos del mundo. El hallazgo obligó a replantear la presencia de esta especie en el sur peninsular durante el Pleistoceno Medio.

La ubicación concreta, en una ladera orientada hacia el Campo de Dalías, refuerza la idea de un paisaje muy distinto al actual. Donde hoy predomina un entorno seco, existió un ecosistema frío, húmedo y con cobertura vegetal suficiente para grandes mamíferos.

A día de hoy, la cueva no está señalizada ni su punto exacto se difunde públicamente. Pero ese enclave, ya forma parte de la historia científica: el lugar donde apareció el oso pardo más antiguo documentado en España.

El recorrido de los huesos y su valor científico
Tras su recuperación en 2016, los restos fueron depositados en el CECOUAL (Centro de Colecciones Científicas de la Universidad de Almería), donde se activó la cadena de custodia para su conservación y estudio. Desde allí se remitieron a la Universidad Politécnica de Madrid, donde el equipo dirigido por Trinidad de Torres realizó el análisis morfológico y la datación.

Los fragmentos identificados —un radio y un cúbito— permitieron confirmar que pertenecían a Ursus arctos y situarlos en el Pleistoceno Medio, entre 400.000 y 500.000 años. Este rango cronológico convierte el hallazgo en el más antiguo de España y uno de los tres más antiguos documentados a nivel mundial.

Su importancia no es solo temporal. El yacimiento de la Sierra de Gádor aporta una evidencia directa de la presencia de oso pardo en el sur peninsular en una fase temprana, lo que obliga a revisar los modelos de distribución de la especie, tradicionalmente centrados en el norte de la península. Además, refuerza la hipótesis de que esta zona actuó como refugio climático durante los ciclos glaciales.

Actualmente, los restos forman parte de colecciones científicas y siguen siendo objeto de referencia en estudios sobre la expansión del oso pardo en Europa occidental, a la espera de una publicación monográfica que detalle completamente su contexto y análisis.
La cueva exacta en la que se encuentra el 'oso de Almería', el más antiguo de España

sábado, 2 de mayo de 2026

Almería detecta peces gigantes en sus aguas: del tiburón blanco al atún rojo

Almería detecta peces gigantes en sus aguas: del tiburón blanco al atún rojo
Almería detecta peces gigantes en sus aguas: del tiburón blanco al atún rojo
Registros científicos y observaciones recientes sitúan a Almería como zona de paso de grandes especies marinas
Almería detecta peces raros en su costa: uno de ellos está en peligro de extinción


Un tiburón peregrino abre la boca mientras varios buceadores nadan a escasos metros, evidenciando la enorme escala de uno de los mayores peces del océano. / DDA

Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 01 de mayo 2026

El litoral de Almería se ha convertido en escenario recurrente de encuentros con algunos de los peces más grandes del Mediterráneo. En los últimos años, desde la captura de un tiburón blanco en 2023 hasta la presencia cada vez más habitual de atunes rojos y peces luna, los registros se repiten y refuerzan una misma idea: el mar de Alborán sigue funcionando como ruta de paso para grandes especies.

No se trata de apariciones constantes, pero sí de episodios cada vez más documentados. Pescadores, científicos y registros puntuales coinciden en señalar que estas especies vuelven a dejarse ver frente a la costa almeriense en momentos concretos, especialmente ligados a cambios de temperatura y disponibilidad de alimento.


Tiburón peregrino: el mayor visto en la zona



El Cetorhinus maximus es el pez más grande que puede verse en estas aguas. Puede superar los diez metros y se alimenta filtrando plancton.

En abril de 2023 se documentó un avistamiento frente a la costa almeriense, dentro de una serie de observaciones recogidas en primavera en el mar de Alborán. No es una especie residente, pero sí aparece de forma esporádica y estacional, especialmente cuando aumenta el alimento en superficie.

Los datos no apuntan a un aumento claro de su presencia. Sigue siendo un visitante raro, aunque los sistemas de observación actuales permiten detectarlo con más facilidad que hace años.

Pez luna: el gigante más habitual



El Mola mola es el gran pez más frecuente en Almería. Puede alcanzar más de tres metros y pesar cerca de dos toneladas.

Se observa todos los veranos, con registros continuos entre 2020 y 2025, especialmente en zonas como Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Buceadores y embarcaciones recreativas han documentado múltiples encuentros en superficie.

Es una especie habitual en la zona, y su presencia parece mantenerse estable. No hay evidencia clara de aumento, pero sí de observación más frecuente por mayor actividad marítima y difusión en redes.

Tiburón blanco: presencia puntual confirmada



El Carcharodon carcharias es uno de los grandes depredadores del planeta, pero su presencia en Almería es extremadamente rara.

Un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), publicado en la revista Acta Ichthyologica et Piscatoria, confirmó la captura accidental de un ejemplar juvenil de más de dos metros en abril de 2023 en el Mediterráneo español.

Se trata de un caso puntual, no de una población estable. Las citas son escasas y los científicos consideran que la especie está en situación crítica en el Mediterráneo, con presencia muy reducida.

Atún rojo: el gran migrador



El Thunnus thynnus es uno de los peces grandes más constantes en Almería. Puede superar los cuatro metros y los 600 kilos.

Su presencia está documentada cada año, especialmente entre mayo y junio, durante su migración hacia el Mediterráneo para reproducirse. Es una especie frecuente y predecible en el mar de Alborán.

Tras años de sobrepesca, las poblaciones han mostrado cierta recuperación en el Atlántico oriental, lo que ha favorecido su presencia en rutas como la de Almería.

Pez espada: potencia en aguas profundas



El Xiphias gladius es otro gran depredador presente en la zona. Puede alcanzar cuatro metros y medio tonelada de peso.

Las capturas se repiten de forma regular entre 2021 y 2025, sobre todo en verano. Es una especie habitual en aguas abiertas, aunque menos visible que el atún.

Su presencia se mantiene estable, ligada a ciclos migratorios y a la disponibilidad de presas.

Mero: el gigante residente



El Epinephelus marginatus es el gran pez residente de los fondos rocosos. Puede superar el metro y medio y los 60 kilos.

Se observa de forma continua entre 2015 y 2025 en áreas protegidas como Cabo de Gata. Es una especie estable y local, muy conocida por buceadores.

Las poblaciones han mejorado en zonas protegidas gracias a restricciones pesqueras, lo que ha permitido ver ejemplares de mayor tamaño.

Un mar de paso para grandes especies
El patrón es claro: Almería no es hogar permanente de estos gigantes, pero sí un punto de paso clave. La combinación de corrientes, temperatura y alimento convierte al mar de Alborán en un espacio donde coinciden especies muy distintas en momentos concretos.

Los datos muestran tres escenarios: especies raras y puntuales como el tiburón blanco, visitantes estacionales como el peregrino y migradores regulares como el atún. A ellos se suman residentes como el mero, que completan el mapa de los mayores peces visibles en la costa almeriense.

Tendencia: más observación, no necesariamente más peces
El aumento de vídeos y avistamientos no implica necesariamente más presencia. Los científicos apuntan a factores como el mayor tráfico marítimo, el uso de cámaras y la difusión digital como claves en el aumento de registros.

En paralelo, el cambio climático y la presión pesquera siguen alterando el equilibrio del Mediterráneo. Eso puede modificar rutas, tamaños y frecuencia de aparición de estas especies en los próximos años, en un sistema donde cada cambio tiene efectos en cadena.

domingo, 26 de abril de 2026

Los jardines babilónicos que tuvo Almería

Los jardines babilónicos que tuvo Almería
Fue el mayor vergel privado de la ciudad, donde crecían jazmines y rosales, donde trepaba la buganvilla y donde se alzaban olmos centinelas y eucaliptos importados de las antípodas


Los Jardines de Medina en 1903, cuando ya había fallecido su promotor, en una imagen idílica de Purguer&Munchen.


Manuel León
25.04.2026 |

Estuvieron ahí, donde dormían los huéspedes del NH y donde la alcaldesa firmó decretos muchas décadas después de ser un preventorio antituberculoso; estuvieron ahí -con sus magnolias, su frondoso laurel y sus columnas griegas- en ese trapecio formado por la Avenida de Montserrat, la Plaza de Barcelona y la Carretera del Aeropuerto. Ahí brillaron, como una joya verde, los Jardines de Medina, el huerto privado más frondoso de la ciudad, anclado, como las patas de un pulpo, a la Almería del XIX.
Los jardines babilónicos que tuvo Almería

viernes, 24 de abril de 2026

Almería concentra el yeso más puro del mundo por una crisis que secó el Mediterráneo

Almería concentra el yeso más puro del mundo por una crisis que secó el Mediterráneo
La evaporación extrema del Mediterráneo dejó capas de yeso de gran pureza en Sorbas y Tabernas dentro de Almería
Almería extrae el 70% del yeso español


Mapa de Almería hace millones de años: las zonas cubiertas por el mar coinciden con los actuales grandes depósitos de yeso en Sorbas y Tabernas / Diario de Almería

Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 24 de abril 2026


Almería es hoy una de las zonas con más yeso del planeta porque el Mediterráneo llegó a casi desaparecer hace millones de años, provocando una evaporación masiva que dejó enormes capas de este mineral en sus cuencas interiores.

Ese proceso explica por qué la provincia concentra depósitos gigantes y de gran pureza, especialmente en zonas como Sorbas y Tabernas, donde el yeso quedó acumulado en condiciones muy favorables para su conservación.

La clave está en que estas áreas funcionaron como espacios cerrados o semicerrados donde el agua del mar entraba y salía, pero se evaporaba con rapidez. Cada ciclo dejaba nuevas capas de sales, entre ellas el yeso, que se fue acumulando durante miles de años.


Karst yesos de Sorbas, un lugar impresionante creado por el tiempo y el yeso. / DDA

Este fenómeno se intensificó durante la Crisis de salinidad del Messiniense, cuando el Mediterráneo quedó prácticamente aislado del Atlántico. La evaporación superó al aporte de agua y el mar se redujo de forma extrema, favoreciendo la precipitación masiva de yeso.

Un proceso repetido durante miles de años explica el volumen actual
A diferencia de otros lugares, en Almería este proceso no fue puntual. Se repitió muchas veces, con entradas y retiradas del mar que generaron capas superpuestas de mineral.

Cada uno de esos ciclos dejó nuevos depósitos, hasta formar espesores de hasta 100 metros de yeso, lo que explica el volumen excepcional que existe hoy en la provincia.

Además, el levantamiento progresivo de las sierras aisló estas cuencas, lo que favoreció aún más la acumulación. Con el paso del tiempo, el mar desapareció definitivamente y dejó al descubierto estos materiales.


Almería es uno de los grandes productores de yeso a nivel mundial. / RAFA GONZALEZ

La posterior erosión ha sido clave: en lugar de quedar enterrados, los yesos de Almería están visibles y accesibles, lo que facilita su explotación y estudio.

Almería concentra uno de los yesos más puros del mundo
No solo hay mucho yeso, sino que su calidad es especialmente alta. En algunos casos alcanza hasta un 94% de pureza, lo que lo convierte en un material muy eficiente para usos industriales.

Esta pureza reduce costes en los procesos de transformación y lo hace especialmente atractivo para sectores como la construcción, el cemento o la agricultura.

Actualmente, Almería es la principal zona extractora de yeso en Europa y aporta alrededor del 70% de la producción nacional, con varias explotaciones activas concentradas en la provincia.

Cada año se exportan millones de toneladas desde los puertos de Almería, Carboneras y Garrucha, con destinos como Estados Unidos y Canadá, lo que refuerza su papel en el mercado internacional.

El volumen de reservas es tan elevado que garantiza décadas de actividad, e incluso se plantea que podría mantenerse durante generaciones si se mantiene el ritmo actual de extracción.

Según el Instituto Geológico y Minero de España, en su ficha sobre el karst de Sorbas, el depósito se desarrolla sobre “una potente serie de yesos de gran pureza”, una definición poco habitual en este tipo de formaciones evaporíticas.
Almería concentra el yeso más puro del mundo por una crisis que secó el Mediterráneo

miércoles, 18 de marzo de 2026

Patrimonio almeriense en peligro: 13 bienes que están en la lista roja por riesgo de desaparición

Patrimonio almeriense en peligro: 13 bienes que están en la lista roja por riesgo de desaparición
Patrimonio almeriense en peligro: 13 bienes que están en la lista roja por riesgo de desaparición
La provincia tiene más de una docena de elementos patrimoniales en el popular listado de Hispania Nostra, donde se da visibilidad a históricas construcciones que necesitan una actuación urgente

Francisco Luque Ramírez
Francisco G. Luque
17.03.2026

En este 2026 celebra medio siglo de vida 'Hispania Nostra', asociación no lucrativa, declarada de utilidad pública y que colabora con el Ministerio de Cultura, cuyo objetivo es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural y natural español. Una de sus iniciativas más populares es su conocida Lista Roja, un mapa en el que se localizan cerca de 1.600 elementos patrimoniales que se encuentran en peligro de desaparición por diferentes razones en el territorio español.   


Mapa de la Lista Roja sobre la provincia de Almería. La Voz

Se trata de una herramienta de participación social creada en 2007 con el fin de dar a conocer, sensibilizar y actuar sobre el patrimonio que está en riesgo de perderse, siendo además, como detallan desde 'Hispania Nostra', una llamada a la acción para evitar que la herencia arquitectónica civil, industrial, militar o religiosa que representa parte de la historia de un pueblo o ciudad se pierda y pase a la Lista Negra, y que, por el contrario, se recupere y entre en la Lista Verde, listado en el que se encuentra la Muralla de Jayrán del Cerro de San Cristóbal.


Diputación inicia la recuperación definitiva del Cortijo del Fraile
La Voz

La provincia de Almería cuenta actualmente con trece referencias en la Lista Roja, repartidas por toda la provincia, desde Bayarque a Mojácar, pasando por Fiñana, Roquetas de Mar, Níjar o la propia capital almeriense. Son cuatro construcciones relacionadas con el pasado industrial y productivo, tres edificios religiosos, otras tantas fortificaciones militares, dos icónicos cortijos y un palacio. Todos ellos elementos patrimoniales de gran valor, con siglos de historia, que esperan con urgencia actuaciones concretas para su recuperación y conservación mientras van languideciendo década tras década. Y faltarían muchos más por incluir en dicho listado.   




01/13 Torre de las Alumbres (Rodalquilar-Níjar, siglo XVI)

Conocida también como Castillo de Rodalquilar, se construyó en 1509, por orden de Francisco de Vargas, para la defensa de la mina de alumbres de Rodalquilar, ante los numerosos ataques de piratas berberiscos.




02/13 Convento de San Pascual Bailón (Laujar de Andarax, siglo XVIII)

Convento franciscano cuya construcción se inició en 1691 y finalizó en 1708. En 1848 fue subastado tras ser utilizado como hospital y casa cuartel de las Milicias Nacionales y también como escuela. Posteriormente fue dedicado a almacén, fábrica de harinas, viviendas particulares y casa-cuartel de la guardia civil. La cúpula de su claustro se hundió en 1996 y la fachada sur entre 2009 y 2011.



03/13 Iglesia Nuestra Señora del Rosario (Paterna del Río, 1662)

El carácter marcadamente rural de la población alpujarreña, el escaso número de habitantes y la pobreza de la comarca dieron una identidad austera y minimalista a sus construcciones religiosas. Esta iglesia, ubicada en la pedanía de Guarros, es uno de los ejemplos más significativos de este tipo de edificios serranos.



04/13 Salinas de San Rafael (Roquetas de Mar, siglo XX)

Fueron fundadas por Rafael Rincón del Pino, Amalia Rincón del Pino, Rafael Martínez Rodríguez y Carlos Doxer Alber en 1905. Se trata de las últimas charcas que quedan y que estuvieron en funcionamiento desde 1905 y finales de los años 80. Consistía en un entramado salinero del que se conservan las charcas, los canales, las compuertas, los caminos y un túnel debajo de uno de ellos.




05/13 Antigua fábrica de luz de Bayarque (Bayarque, 1922)

Vieja central hidroeléctrica que daba fluido eléctrico a la Comarca del Almanzora. El agua del río Bacares era desviada por una canalización de más de 3 kilómetros de longitud y posteriormente hacía caer por un desnivel de 117 metros lo que permitía obtener la fuerza necesaria para mover los generadores y producir electricidad.



06/13 Cortijo de los Góngora o cortijo Bellavista (Almería, 1889)

Es un singular edificio residencial unifamiliar de finales del siglo XIX. Está ubicado en la zona de la Molineta. Este cortijo fue escenario de la película 'El Viento y el León' en el año 1975 dirigida por el famoso guionista y director estadounidense John Milius, y protagonizada por Sean Connery y Candice Bergen que refleja en algunas escenas lo que fue la época dorada del antiguo cortijo de los Góngora.


La Voz

07/13 Cortijo del Fraile (Níjar, siglo XVIII)

Representa una tipología popular en extinción y, a la vez, es un lugar de alto contenido simbólico para nuestro imaginario poético de un autor, Federico García Lorca, que quiso reflejar las costumbres y la psicología más atávica del pueblo andaluz en su obra 'Bodas de Sangre'. La Diputación Provincial ha publicado recientemente la licitación de las obras de consolidación, con una inversión cercana a los 900.000 euros, para estabilizar el inmueble.




08/13 Descargador de mineral del ferrocarril minero Bédar-Garrucha (Mojácar, 1894)

Tanto el descargador como la línea férrea de vía estrecha fueron construidos por la sociedad Chávarri, Le Coq y Cía. y entraron en funcionamiento en 1896. Permanecieron en operación hasta 1923. En la actualidad, la vía férrea ha desaparecido en su totalidad, quedando solo algunas de las construcciones anejas, en general en mal estado, como es el caso del Descargador.



09/13 Ermita del Santo Cristo de la Heredad (Fiñana, siglo XVII)

Su fundación debe ser anterior a 1685, fecha de la inscripción de la cruz, y la destrucción de esta como una primera ruina de la iglesia podría datar de la Guerra Civil. Ermita dentro de un cortijo típicamente almeriense con molino propio y bandales, al lado del río Nacimiento y enfrente de la barriada de La Heredad, en la otra margen del mismo río.



10/13 Molino de la Cerrá (Tíjola-Bayarque, 1880)

Este molino harinero fue mandado construir en 1880 con los mayores avances de la época por el fotógrafo francés Guillaume Guiard Burgalat, quien se había instalado con su familia en Tíjola ese mismo año. Más tarde, en 1923 el molino fue transformado en central eléctrica.




11/13 Torre de Cerrillos (Roquetas de Mar, siglo XVI)

Se sitúa en el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar. Durante siglos, esta zona fue una demarcación muy peligrosa ya que daba pie a la entrada de todo tipo de enemigos. La torre actual, es una torre almenara de finales del siglo XVI. En octubre de 2022 la propiedad fue cedida de manera gratuita a los ayuntamientos de Roquetas y El Ejido para llevar a cabo las actuaciones de restauración y puesta en valor.



12/13 Palacio de los Marqueses del Almanzora (Almanzora, siglo XVIII)

Este palacio se construyó sobre las ruinas de un alcázar musulmán. El primer caserón fue edificado por D. Juan de Benavides, Capitán del Almanzora, y Señor de Jabalquinto y de Almanzora. En 1637 pasó a ser propiedad de la Casa de Benavente. El X Marqués de los Vélez, D. Antonio Álvarez de Toledo encargó la transformación de la casa de Almanzora en un palacio representativo del neoclásico en la zona.



13/13 Torre de Mesa Roldán (Carboneras, 1766)
En 1766 se edificó la actual torre vigía sobre una construcción anterior de origen musulmán dotándola de un cabo y tres torreros que recibían la munición del castillo de Carboneras. Su función era el control del tráfico marítimo y la prevención de incursiones enemigas, formando parte de la red de torres costeras del reino.