Almería detecta peces gigantes en sus aguas: del tiburón blanco al atún rojo
Registros científicos y observaciones recientes sitúan a Almería como zona de paso de grandes especies marinas
Almería detecta peces raros en su costa: uno de ellos está en peligro de extinción
Un tiburón peregrino abre la boca mientras varios buceadores nadan a escasos metros, evidenciando la enorme escala de uno de los mayores peces del océano. / DDA
Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 01 de mayo 2026
El litoral de Almería se ha convertido en escenario recurrente de encuentros con algunos de los peces más grandes del Mediterráneo. En los últimos años, desde la captura de un tiburón blanco en 2023 hasta la presencia cada vez más habitual de atunes rojos y peces luna, los registros se repiten y refuerzan una misma idea: el mar de Alborán sigue funcionando como ruta de paso para grandes especies.
No se trata de apariciones constantes, pero sí de episodios cada vez más documentados. Pescadores, científicos y registros puntuales coinciden en señalar que estas especies vuelven a dejarse ver frente a la costa almeriense en momentos concretos, especialmente ligados a cambios de temperatura y disponibilidad de alimento.
Tiburón peregrino: el mayor visto en la zona
El Cetorhinus maximus es el pez más grande que puede verse en estas aguas. Puede superar los diez metros y se alimenta filtrando plancton.
En abril de 2023 se documentó un avistamiento frente a la costa almeriense, dentro de una serie de observaciones recogidas en primavera en el mar de Alborán. No es una especie residente, pero sí aparece de forma esporádica y estacional, especialmente cuando aumenta el alimento en superficie.
Los datos no apuntan a un aumento claro de su presencia. Sigue siendo un visitante raro, aunque los sistemas de observación actuales permiten detectarlo con más facilidad que hace años.
Pez luna: el gigante más habitual
El Mola mola es el gran pez más frecuente en Almería. Puede alcanzar más de tres metros y pesar cerca de dos toneladas.
Se observa todos los veranos, con registros continuos entre 2020 y 2025, especialmente en zonas como Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Buceadores y embarcaciones recreativas han documentado múltiples encuentros en superficie.
Es una especie habitual en la zona, y su presencia parece mantenerse estable. No hay evidencia clara de aumento, pero sí de observación más frecuente por mayor actividad marítima y difusión en redes.
Tiburón blanco: presencia puntual confirmada
El Carcharodon carcharias es uno de los grandes depredadores del planeta, pero su presencia en Almería es extremadamente rara.
Un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), publicado en la revista Acta Ichthyologica et Piscatoria, confirmó la captura accidental de un ejemplar juvenil de más de dos metros en abril de 2023 en el Mediterráneo español.
Se trata de un caso puntual, no de una población estable. Las citas son escasas y los científicos consideran que la especie está en situación crítica en el Mediterráneo, con presencia muy reducida.
Atún rojo: el gran migrador
El Thunnus thynnus es uno de los peces grandes más constantes en Almería. Puede superar los cuatro metros y los 600 kilos.
Su presencia está documentada cada año, especialmente entre mayo y junio, durante su migración hacia el Mediterráneo para reproducirse. Es una especie frecuente y predecible en el mar de Alborán.
Tras años de sobrepesca, las poblaciones han mostrado cierta recuperación en el Atlántico oriental, lo que ha favorecido su presencia en rutas como la de Almería.
Pez espada: potencia en aguas profundas
El Xiphias gladius es otro gran depredador presente en la zona. Puede alcanzar cuatro metros y medio tonelada de peso.
Las capturas se repiten de forma regular entre 2021 y 2025, sobre todo en verano. Es una especie habitual en aguas abiertas, aunque menos visible que el atún.
Su presencia se mantiene estable, ligada a ciclos migratorios y a la disponibilidad de presas.
Mero: el gigante residente
El Epinephelus marginatus es el gran pez residente de los fondos rocosos. Puede superar el metro y medio y los 60 kilos.
Se observa de forma continua entre 2015 y 2025 en áreas protegidas como Cabo de Gata. Es una especie estable y local, muy conocida por buceadores.
Las poblaciones han mejorado en zonas protegidas gracias a restricciones pesqueras, lo que ha permitido ver ejemplares de mayor tamaño.
Un mar de paso para grandes especies
El patrón es claro: Almería no es hogar permanente de estos gigantes, pero sí un punto de paso clave. La combinación de corrientes, temperatura y alimento convierte al mar de Alborán en un espacio donde coinciden especies muy distintas en momentos concretos.
Los datos muestran tres escenarios: especies raras y puntuales como el tiburón blanco, visitantes estacionales como el peregrino y migradores regulares como el atún. A ellos se suman residentes como el mero, que completan el mapa de los mayores peces visibles en la costa almeriense.
Tendencia: más observación, no necesariamente más peces
El aumento de vídeos y avistamientos no implica necesariamente más presencia. Los científicos apuntan a factores como el mayor tráfico marítimo, el uso de cámaras y la difusión digital como claves en el aumento de registros.
En paralelo, el cambio climático y la presión pesquera siguen alterando el equilibrio del Mediterráneo. Eso puede modificar rutas, tamaños y frecuencia de aparición de estas especies en los próximos años, en un sistema donde cada cambio tiene efectos en cadena.