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sábado, 13 de junio de 2026

Almería no estaba tan vacía como se pensaba: encuentran más huellas humanas de hace miles de años

Almería no estaba tan vacía como se pensaba: encuentran más huellas humanas de hace miles de años
Almería no estaba tan vacía como se pensaba: encuentran más huellas humanas de hace miles de años
Arqueólogos encuentran restos en el entorno de El Argar y el río Antas que apuntan a una ocupación humana más amplia y repartida hace miles de años


El Argar, en Antas, pudo albergar entre 250 y 1.200 habitantes hace unos 4.000 años. / DDA

Rafael Espino
Redactor jefe
Almería, 13 de junio 2026

No hacía falta excavar una ciudad enterrada ni encontrar un gran monumento. Bastaron fragmentos dispersos, materiales antiguos y un rastreo minucioso del terreno para detectar algo que cambia la imagen del pasado de la provincia: la Almería de hace miles de años podría haber estado mucho más ocupada de lo que se pensaba.

Nuevas evidencias de presencia humana
Un equipo internacional de arqueólogos ha encontrado nuevas evidencias de presencia humana antigua en el entorno de El Argar, en Antas, uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Europa. Los hallazgos apuntan a un poblamiento más amplio y repartido de lo que reflejaban hasta ahora los mapas arqueológicos de esta parte de Almería.


Reconstrucción del tamaño de El Argar con sus principales características (figura elaborada por los autores). / DDA

La investigación, realizada entre 2018 y 2023, revisó de forma intensiva el paisaje alrededor del río Antas para entender cómo se organizó realmente la ocupación humana hace miles de años. Los investigadores rastrearon colinas, laderas y antiguos espacios habitados mediante cuadrículas de prospección y recogida sistemática de restos arqueológicos.

Uno de los datos más llamativos aparece en materiales del Neolítico, hace entre unos 7.500 y 5.200 años. Los arqueólogos localizaron cerámicas antiguas tanto en colinas cercanas como a ambos lados del río Antas, algo que, según el propio estudio, “indica un área de asentamiento más amplia de lo que se pensaba”. En otras palabras: había más huellas humanas repartidas por el territorio de las que se conocían hasta ahora.

Eso cambia parcialmente la imagen de una Almería antigua ocupada solo por pequeños focos aislados. La fotografía que emerge es la de un territorio con más movimiento humano y espacios habitados repartidos en una zona que ya tenía importancia miles de años antes del auge de El Argar.

El Argar también era más grande de lo que parecía
El estudio no solo amplía el mapa de los primeros pobladores. También aporta “nueva información sobre el tamaño y la historia de uso” de El Argar, un asentamiento clave para entender cómo se organizaban las primeras sociedades complejas del Mediterráneo occidental.

Los investigadores creen que el poblado pudo extenderse más de lo calculado hasta ahora, ocupando laderas y espacios cercanos. Su tamaño habría alcanzado entre 2,6 y 4,2 hectáreas, con una población estimada de 250 a 1.200 personas, una cifra que dibuja una ocupación humana mucho más importante de lo que se imaginaba para la época.

Además, el trabajo detectó señales de pequeñas áreas de actividad y asentamientos próximos al gran núcleo principal. Durante la Edad del Bronce, explican los autores, el poblamiento “se volvió más nucleado”, es decir, más concentrado y organizado alrededor de varios puntos cercanos al río Antas.

Un paisaje antiguo que todavía guarda pistas
Los autores creen que este tipo de investigaciones puede seguir ofreciendo sorpresas incluso en zonas ya estudiadas durante décadas. El trabajo sostiene que estas nuevas prospecciones tienen potencial para “cambiar la forma en que entendemos los patrones de asentamiento” del Mediterráneo occidental, al descubrir espacios habitados que habían pasado desapercibidos.

Buena parte de esas pistas han permanecido ocultas en un paisaje muy transformado por la agricultura y el paso del tiempo. Aun así, los restos siguen apareciendo y ayudan a reconstruir una idea cada vez más clara: la Almería de hace miles de años probablemente tenía más vida humana de la que se pensaba.

domingo, 26 de abril de 2026

Los jardines babilónicos que tuvo Almería

Los jardines babilónicos que tuvo Almería
Fue el mayor vergel privado de la ciudad, donde crecían jazmines y rosales, donde trepaba la buganvilla y donde se alzaban olmos centinelas y eucaliptos importados de las antípodas


Los Jardines de Medina en 1903, cuando ya había fallecido su promotor, en una imagen idílica de Purguer&Munchen.


Manuel León
25.04.2026 |

Estuvieron ahí, donde dormían los huéspedes del NH y donde la alcaldesa firmó decretos muchas décadas después de ser un preventorio antituberculoso; estuvieron ahí -con sus magnolias, su frondoso laurel y sus columnas griegas- en ese trapecio formado por la Avenida de Montserrat, la Plaza de Barcelona y la Carretera del Aeropuerto. Ahí brillaron, como una joya verde, los Jardines de Medina, el huerto privado más frondoso de la ciudad, anclado, como las patas de un pulpo, a la Almería del XIX.
Los jardines babilónicos que tuvo Almería

miércoles, 18 de marzo de 2026

Patrimonio almeriense en peligro: 13 bienes que están en la lista roja por riesgo de desaparición

Patrimonio almeriense en peligro: 13 bienes que están en la lista roja por riesgo de desaparición
Patrimonio almeriense en peligro: 13 bienes que están en la lista roja por riesgo de desaparición
La provincia tiene más de una docena de elementos patrimoniales en el popular listado de Hispania Nostra, donde se da visibilidad a históricas construcciones que necesitan una actuación urgente

Francisco Luque Ramírez
Francisco G. Luque
17.03.2026

En este 2026 celebra medio siglo de vida 'Hispania Nostra', asociación no lucrativa, declarada de utilidad pública y que colabora con el Ministerio de Cultura, cuyo objetivo es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural y natural español. Una de sus iniciativas más populares es su conocida Lista Roja, un mapa en el que se localizan cerca de 1.600 elementos patrimoniales que se encuentran en peligro de desaparición por diferentes razones en el territorio español.   


Mapa de la Lista Roja sobre la provincia de Almería. La Voz

Se trata de una herramienta de participación social creada en 2007 con el fin de dar a conocer, sensibilizar y actuar sobre el patrimonio que está en riesgo de perderse, siendo además, como detallan desde 'Hispania Nostra', una llamada a la acción para evitar que la herencia arquitectónica civil, industrial, militar o religiosa que representa parte de la historia de un pueblo o ciudad se pierda y pase a la Lista Negra, y que, por el contrario, se recupere y entre en la Lista Verde, listado en el que se encuentra la Muralla de Jayrán del Cerro de San Cristóbal.


Diputación inicia la recuperación definitiva del Cortijo del Fraile
La Voz

La provincia de Almería cuenta actualmente con trece referencias en la Lista Roja, repartidas por toda la provincia, desde Bayarque a Mojácar, pasando por Fiñana, Roquetas de Mar, Níjar o la propia capital almeriense. Son cuatro construcciones relacionadas con el pasado industrial y productivo, tres edificios religiosos, otras tantas fortificaciones militares, dos icónicos cortijos y un palacio. Todos ellos elementos patrimoniales de gran valor, con siglos de historia, que esperan con urgencia actuaciones concretas para su recuperación y conservación mientras van languideciendo década tras década. Y faltarían muchos más por incluir en dicho listado.   




01/13 Torre de las Alumbres (Rodalquilar-Níjar, siglo XVI)

Conocida también como Castillo de Rodalquilar, se construyó en 1509, por orden de Francisco de Vargas, para la defensa de la mina de alumbres de Rodalquilar, ante los numerosos ataques de piratas berberiscos.




02/13 Convento de San Pascual Bailón (Laujar de Andarax, siglo XVIII)

Convento franciscano cuya construcción se inició en 1691 y finalizó en 1708. En 1848 fue subastado tras ser utilizado como hospital y casa cuartel de las Milicias Nacionales y también como escuela. Posteriormente fue dedicado a almacén, fábrica de harinas, viviendas particulares y casa-cuartel de la guardia civil. La cúpula de su claustro se hundió en 1996 y la fachada sur entre 2009 y 2011.



03/13 Iglesia Nuestra Señora del Rosario (Paterna del Río, 1662)

El carácter marcadamente rural de la población alpujarreña, el escaso número de habitantes y la pobreza de la comarca dieron una identidad austera y minimalista a sus construcciones religiosas. Esta iglesia, ubicada en la pedanía de Guarros, es uno de los ejemplos más significativos de este tipo de edificios serranos.



04/13 Salinas de San Rafael (Roquetas de Mar, siglo XX)

Fueron fundadas por Rafael Rincón del Pino, Amalia Rincón del Pino, Rafael Martínez Rodríguez y Carlos Doxer Alber en 1905. Se trata de las últimas charcas que quedan y que estuvieron en funcionamiento desde 1905 y finales de los años 80. Consistía en un entramado salinero del que se conservan las charcas, los canales, las compuertas, los caminos y un túnel debajo de uno de ellos.




05/13 Antigua fábrica de luz de Bayarque (Bayarque, 1922)

Vieja central hidroeléctrica que daba fluido eléctrico a la Comarca del Almanzora. El agua del río Bacares era desviada por una canalización de más de 3 kilómetros de longitud y posteriormente hacía caer por un desnivel de 117 metros lo que permitía obtener la fuerza necesaria para mover los generadores y producir electricidad.



06/13 Cortijo de los Góngora o cortijo Bellavista (Almería, 1889)

Es un singular edificio residencial unifamiliar de finales del siglo XIX. Está ubicado en la zona de la Molineta. Este cortijo fue escenario de la película 'El Viento y el León' en el año 1975 dirigida por el famoso guionista y director estadounidense John Milius, y protagonizada por Sean Connery y Candice Bergen que refleja en algunas escenas lo que fue la época dorada del antiguo cortijo de los Góngora.


La Voz

07/13 Cortijo del Fraile (Níjar, siglo XVIII)

Representa una tipología popular en extinción y, a la vez, es un lugar de alto contenido simbólico para nuestro imaginario poético de un autor, Federico García Lorca, que quiso reflejar las costumbres y la psicología más atávica del pueblo andaluz en su obra 'Bodas de Sangre'. La Diputación Provincial ha publicado recientemente la licitación de las obras de consolidación, con una inversión cercana a los 900.000 euros, para estabilizar el inmueble.




08/13 Descargador de mineral del ferrocarril minero Bédar-Garrucha (Mojácar, 1894)

Tanto el descargador como la línea férrea de vía estrecha fueron construidos por la sociedad Chávarri, Le Coq y Cía. y entraron en funcionamiento en 1896. Permanecieron en operación hasta 1923. En la actualidad, la vía férrea ha desaparecido en su totalidad, quedando solo algunas de las construcciones anejas, en general en mal estado, como es el caso del Descargador.



09/13 Ermita del Santo Cristo de la Heredad (Fiñana, siglo XVII)

Su fundación debe ser anterior a 1685, fecha de la inscripción de la cruz, y la destrucción de esta como una primera ruina de la iglesia podría datar de la Guerra Civil. Ermita dentro de un cortijo típicamente almeriense con molino propio y bandales, al lado del río Nacimiento y enfrente de la barriada de La Heredad, en la otra margen del mismo río.



10/13 Molino de la Cerrá (Tíjola-Bayarque, 1880)

Este molino harinero fue mandado construir en 1880 con los mayores avances de la época por el fotógrafo francés Guillaume Guiard Burgalat, quien se había instalado con su familia en Tíjola ese mismo año. Más tarde, en 1923 el molino fue transformado en central eléctrica.




11/13 Torre de Cerrillos (Roquetas de Mar, siglo XVI)

Se sitúa en el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar. Durante siglos, esta zona fue una demarcación muy peligrosa ya que daba pie a la entrada de todo tipo de enemigos. La torre actual, es una torre almenara de finales del siglo XVI. En octubre de 2022 la propiedad fue cedida de manera gratuita a los ayuntamientos de Roquetas y El Ejido para llevar a cabo las actuaciones de restauración y puesta en valor.



12/13 Palacio de los Marqueses del Almanzora (Almanzora, siglo XVIII)

Este palacio se construyó sobre las ruinas de un alcázar musulmán. El primer caserón fue edificado por D. Juan de Benavides, Capitán del Almanzora, y Señor de Jabalquinto y de Almanzora. En 1637 pasó a ser propiedad de la Casa de Benavente. El X Marqués de los Vélez, D. Antonio Álvarez de Toledo encargó la transformación de la casa de Almanzora en un palacio representativo del neoclásico en la zona.



13/13 Torre de Mesa Roldán (Carboneras, 1766)
En 1766 se edificó la actual torre vigía sobre una construcción anterior de origen musulmán dotándola de un cabo y tres torreros que recibían la munición del castillo de Carboneras. Su función era el control del tráfico marítimo y la prevención de incursiones enemigas, formando parte de la red de torres costeras del reino.

martes, 17 de marzo de 2026

El acueducto de los 20 ojos: la joya romana escondida en Almería que se ha puesto en valor

El acueducto de los 20 ojos: la joya romana escondida en Almería que se ha puesto en valor
El acueducto de los 20 ojos: la joya romana escondida en Almería que se ha puesto en valor
El complejo hidráulico recorre más de 3 kilómetros por la rambla de Carcauz, entre Felix y Vícar, y fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía por su valor histórico y patrimonial


El Acueducto de los Veinte Ojos, la estructura más monumental del sistema hidráulico de Carcauz, entre Felix y Vícar. / DDA

Rafael Espino
Redactor jefe
16 de marzo 2026

Una acequia de piedra aparece pegada a la pared de la rambla y continúa durante kilómetros entre rocas y barrancos. En algunos puntos desaparece bajo la vegetación y en otros se eleva sobre arcos de piedra. Ese trazado pertenece al acueducto de Carcauz, una infraestructura hidráulica antigua situada entre los municipios de Felix y Vícar que sigue siendo una de las grandes desconocidas del patrimonio almeriense.

El conjunto recorre cerca de 3,2 kilómetros por las laderas de la Rambla de Carcauz-Casablanca, uno de los cauces que descienden desde la Sierra de Gádor hasta la llanura del antiguo Campo de Dalías. Durante siglos sirvió para transportar agua desde los manantiales de la montaña hasta las zonas agrícolas del Poniente.


En diciembre de 2023 la Junta de Andalucía aprobó el decreto que oficializó su inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, la máxima figura de protección patrimonial.

La declaración reconoce el valor histórico de un sistema hidráulico que combina acequias excavadas en la roca, canales, puentes y estructuras de almacenamiento de agua que permitieron aprovechar los recursos hídricos en una de las zonas más áridas del sureste peninsular.

El acueducto de Carcauz está situado en la vertiente meridional de la Sierra de Gádor y fue diseñado para conducir el agua desde los afloramientos de las partes altas del macizo montañoso hasta la llanura costera del Campo de Dalías.

Un sistema hidráulico de varios kilómetros
El complejo está formado por distintos elementos constructivos repartidos a lo largo del barranco. Entre ellos destacan varios acueductos y depósitos que formaban parte de la red de conducción del agua.

Uno de los primeros puntos del recorrido es el Arco de los Poyos, una estructura que salva uno de los pasos del cauce y marca el inicio del sistema hidráulico protegido.

Más adelante aparece el llamado Puente por Rematar, una obra singular con tres arcos y pilares rectangulares cuyo aspecto ha alimentado durante años la idea de que pudo quedar inacabada o haber sido modificada con el paso del tiempo.

El elemento más monumental es el Acueducto de los Veinte Ojos, una arcada de gran tamaño formada por veinte arcos que alcanza aproximadamente cuarenta metros de anchura y cerca de diez metros de altura.

Agua para el Campo de Dalías
El recorrido del sistema termina en la llamada Balsa del Molino, un gran depósito que servía para almacenar el agua antes de distribuirla hacia los cultivos del entorno o utilizarla para mover molinos hidráulicos.

Toda la infraestructura responde a la necesidad de regar amplias superficies agrícolas y de aprovechar el agua para otras actividades vinculadas al campo, como la molienda.

La tecnología empleada en las estructuras y el sistema de conducción del agua apuntan a un origen romano, aunque la fecha exacta de construcción no se ha podido determinar con precisión.

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A pesar de su extensión y de su valor histórico, el acueducto de Carcauz sigue siendo poco conocido incluso dentro de la provincia. Sus arcos y acequias permanecen ocultos entre las laderas de la rambla, en un paisaje abrupto que durante siglos mantuvo esta infraestructura hidráulica alejada de las rutas más transitadas del Poniente almeriense.

domingo, 8 de marzo de 2026

El pantano olvidado y seco de Almería cumple 176 años: costó 10 millones y fue un fracaso

El pantano olvidado y seco de Almería cumple 176 años: costó 10 millones y fue un fracaso
En la cara sur de Sierra Alhamilla descansa una gran obra que nunca llegó a cumplir su función


La presa consta de 44 metros de longitud y 35 de alto. Fue inaugurada el 8 de mayo de 1850 tras una gran obra.Carlos Miralles

Carlos Miralles
07.03.2026 

Es el pantano olvidado de Almería. Una obra que costó 10 millones de reales (alrededor también de 10 millones de euros), se convirtió en un absoluto fracaso por la falta de estudio y conocimiento de la zona. Ahora que se habla de la mejor época en años de Benínar y la reanudación del trasvase del Negratín a Cuevas del Almanzora, en la provincia descansa, a los pies de Sierra Alhamilla un embalse, el de Isabel II, que nunca cumpliría con su verdadera función.

Situado a unos 6 kilómetros de Níjar, fue una de las mayores obras hidráulicas de Almería en el siglo XIX. Comenzaron en 1842 gracias a la financiación de una sociedad en la que participaron más de un millar de accionistas y cuya inversión ascendió a 10 millones de reales. 



Lo que debería ser un embalse lleno de agua, terminó siendo un lugar con vegetación.Carlos Miralles

El objetivo era que regase 18.000 hectáreas de terreno
En encargado de dirigir todo fue el arquitecto Jerónimo Ros. La inauguración se llevó a cabo el 8 de mayo 1850 y la capacidad de embalsamiento ascendía a 5 hectómetros cúbicos, cuya expectativa era regar alrededor de 18.000 hectáreas de terreno.


Los aliviaderos de la presa, que nunca llegaron a ejercer su función.Carlos Miralles

La falta de estudios condenó al embalse
Sin embargo, el desconocimiento pluviométrico de la zona, así como la falta de estudios hidrológicos en profundidad y la ubicación en una cuenca con escasa extensión, condenaron al embalse Isabel II desde el primer momento. De hecho, una vez terminada la obra, tuvieron que afrontarse remodelaciones que garantizasen la conducción de aguas desde el embalse a la los nuevos regadíos, así como la dotación de aguas fijas y continuas que lo alimentasen cuando los aluviones de la rambla del Carrizal escasearan por el efecto de la sequía.



El edificio que servía como punto de reunión para los accionistas del embalse Isabel II.Carlos Miralles

Todo esfuerzo sería en vano, porque las ramblas iban acumulando demasiado lodo en el fondo y en el año 1861 el embalse Isabel II ya estaba parcialmente colmatado. Y una década más tarde, cegado prácticamente en su totalidad.


Los canales que se construyeron en la parte inferior de la presa.Carlos Miralles

Querían sacar muchos beneficios con la venta del agua
En cuanto a datos técnicos, el muro del embalse se construyó aprovechando la cerrada de Los Tristanes, junto a la rambla, un emplazamiento situado sobre los extensos llanos de Campohermoso. Pretendían poner en marcha nuevas tierras de regadío con lo que sacaran de la venta de agua del embalse. 


La presa se mantiene impecable a pesar del paso del tiempo.Carlos Miralles

La presa tiene 44 metros de longitud y 35 de altura en forma de talud arqueado, que desciende hasta el exterior, primero en tres anchos escalonados y luego otros tres de escaso grosor.


Un lugar de fácil acceso y perfecto para los senderistas
LA VOZ y Cadena SER han visitado el embalse Isabel II. El camino hasta llegar a la parte alta de la presa está en buen estado, aunque se recomienda precaución cuando llueve por acumulación de barro, precisamente lo que condenó al pantano a fracasar. Se toma la AL-102 y se toma el desvío -bien señalizado- hacia el pantano, recorriendo un camino de tierra hasta la presa.


El embalse se encuentra prácticamente colmatado.Carlos Miralles

La presa se mantiene y hay varias indicaciones
Allí, la vegetación se ha adueñado del terreno. Prácticamente el nivel de la tierra está a la altura de lo que en su momento era el aliviadero, lo que da a entender la cantidad de fango que se ha ido acumulando con el paso de las décadas. También quedan los restos de la escalera de caracol dentro de la propia presa, aunque cerrada por seguridad.


El camino que lleva a la presa es de tierra, pero en buen estado.Carlos Miralles

Un edificio ruinas que era el punto de reunión
También se puede disfrutar de las magníficas vistas desde el edificio en ruinas que sirvió de vivienda y lugar de reunión para los accionistas del embalse. El canal de distribución permanece en pie, con alrededor de 2,5 kilómetros en dirección al Campo de Níjar, así como a Los Tristanes, desde donde se hacía el reparto de aguas hacia Campohermoso.


La zona más baja del embalse Isabel II.Carlos Miralles
El pantano olvidado y seco de Almería cumple 176 años: costó 10 millones y fue un fracaso

domingo, 8 de febrero de 2026

Seis éxitos de Almería sobre los que nadie debe poner sus sucias manos

Seis éxitos de Almería sobre los que nadie debe poner sus sucias manos
Seis éxitos de Almería sobre los que nadie debe poner sus sucias manos

Pedro Manuel de la Cruz
07.02.2026

Ahora que cada día se cumple con obscenidad más escandalosa la estrategia trumpista de Steve Bannon de “inundar de mierda” el escenario mediático para que el ciudadano que contempla el espectáculo desde la platea acabe confundido y no pueda llegar a conocer la verdad de las mentiras, ahora que todo es ruido y furia premeditada, convendría volver a Machado y pararse a discernir las voces reales de los ecos interesadamente inducidos. Convendría hacerlo porque si, como deseaba Azaña en un discurso memorable, los españoles nos dedicáramos a hablar de lo que sabemos y solo de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que podríamos aprovechar para avanzar.

En Almería tenemos seis ejemplos magníficos de cómo, cuando el ruido no nubla la razón, el entendimiento entre los emprendedores, la sociedad civil y los dos grandes partidos ha sido, ante las grandes reivindicaciones de la provincia, la mejor estrategia para conseguir lo que hace medio siglo cualquier almeriense habría considerado la expresión de una quimera delirante.

Esos seis pilares sobre los que se ha construido la Almería de hoy y sobre las que nadie debe poner sus sucias manos para impedir su continuidad y mejorar sus prestaciones, han sido, como las farolas de la copla de La Piquer, las que han alumbrado la vereíta verde que nos ha llevado desde el subdesarrollo al estado de progreso en el que hoy transitamos. Vayamos con ellos.  



La Voz

1/6 LA AGRICULTURA

Si alguien hace sesenta años hubiese escrito que, seis décadas después, dos aviones con más de trescientos empresarios, técnicos, comerciales, investigadores y financieros de la provincia iban a ser coprotagonistas en la mayor feria agrícola del mundo que se celebra cada mes de febrero desde 1993 en Berlín, todos lo hubieran encerrado sin cura y sin remedio en el desdén donde quedan recluidos los visionarios delirantes.
Nadie podía pensar en aquel tiempo de silencio y miseria que los hijos y los nietos nacidos desde entonces en aquella provincia de la que la pobreza expulsó a más de cien mil seres humanos, y de los que decenas de miles llegaron a las estaciones de Frankfurt, Dusseldorf o Munich ateridos de miedo y sin más equipaje que la tristeza abrumadora de la nostalgia y una maleta de cartón atada con cuerdas iban a competir y, en muchos casos a superar en avances, calidad, sostenibilidad y seguridad alimentaria a los países mas avanzados en el sector agrícola.



 La Voz

2/6 EL AGUA

Pero si el presente y en el futuro de la provincia el pilar sobre el que se sostiene la economía de provincia se escribe con A de Agricultura, al contrario que en la Biblia, al principio no fue el Verbo ni el milagro que llegó del Cielo. Fue el Agua- y no llegó precisamente de las nubes. Llegó del mar y de la bendita locura de aquellos pioneros que cultivaron la arena húmeda de la playa en la aridez inconsolable de Roquetas y El Ejido.
De aquellos locos que cultivaban la arena en el desierto brotaron las primeras ideas que hoy han cristalizado en una inmensa fabrica de productos hortofrutícolas de última generación cultivados bajo más de treinta mil hectáreas y donde se enseña al mundo cómo poniendo la inteligencia en movimiento la provincia con menor índice de lluvia del continente es la que, quizá, mejor utiliza el agua del mundo. El ciclo coordinado de desalación, reutilización, trasvases y aprovechamiento de las aguas subterráneas va a acabar construyendo una autovía del agua única en el mundo en una de sus provincias más desérticas.
La continuidad inteligente en la coordinación de las inversiones estratégicas ya en ejecución o previstas de forma inmediata por la Unión Europea, el gobierno central y la Junta es la mayor garantía de que esa autovía, no solo se hará realidad, sino que servirá de ejemplo de cómo un desierto puede acabar convertido en una pequeña Amazonía sostenible en lo ecológico, lo económico y lo social.



 La Voz

3/6 LAS COMUNICACIONES

Si el gótico siderometalúrgico tardío de las fábricas y sus chimeneas pasó por Almería sin apenas dejar huella, solo algunos restos en Carboneras, la capital o Gádor, el último tercio del siglo pasado trajo a la provincia la estética del renacimiento agroalimentario adelantado. Renacimiento agrícola que solo puede contemplarse desde el espacio.
Mientras que la majestuosidad de las piedras de las catedrales medievales y la elegancia brumosa de las chimeneas industriales se admiran levantado la vista al cielo, la riqueza que se cultiva bajo plástico solo se puede intuir mirando, no hacia, sino desde el cielo.
Pero esa nave central de la estructura económica de la provincia que es la agricultura intensiva no hubiese sido viable si no hubiera contado con dos naves colaterales de tan extraordinaria importancia que, sin ellas, la nave principal hubiese tenido casi imposible su construcción y su desarrollo.
¿Alguien se imagina qué hubiese sido de las exportaciones agrícolas si la autovía del Mediterráneo se hubiera quedado en Murcia, como tantas otras cosas? Mil camiones diarios recorren la A7 cada día hacia los mercados europeos. Da espanto pensar lo que hubiese supuesto la inexistencia de la vía rápida por la que hoy transitan.
Podrá pensarse, y con razón, que la conexión con Murcia debería haber estado antes. Como puede pensarse, y también con razón, que el AVE ya tenía que haber llegado. Pero lo que está claro es que carretera quimérica y endiablada que nos separaba del resto del mundo es hoy una reliquia del pasado y que la alta velocidad será más temprano que tarde una realidad que ya casi se toca con los dedos. Los profesionales del pesimismo pueden proclamar desde sus púlpitos sus demagogias incendiarias, pero la realidad es que, a nivel de comunicaciones, Almería va a avanzar más en treinta años que en toda su milenaria historia. Y en esa realidad la colaboración entre gobiernos y la presión de una élite (el almerienses no ha sido nunca reivindicativo, para qué nos vamos a engañar) de la sociedad civil ha sido fundamental.
Aunque la sombra de la tentación sectaria siempre ha planeado y planea sobre estos dos grandes proyectos, el agua pestilente de la demagogia obstruccionista nunca ha llegado al rio del obstruccionismo. La colaboración siempre se ha impuesto.



 La Voz

4/6 CAJAMAR Y LA DEUDA IMPAGABLE CON EL HOMBRE QUE MÁS HA HECHO POR ALMERÍA

Pero si las comunicaciones son un aliado fundamental en el desarrollo de la industria agroalimentaria, ni aquellas hubiera sido necesaria ni esta posible si no hubiera existido la figura de un tipo de La Cañada que supo ver la riqueza donde solo había miseria y desolación; un tipo que miró el alma de los agricultores almeriense a través de sus manos.
-Pedro- me dijo un día-, cuando un agricultor viene a pedir un crédito lo primero que hay que mirar no son los avales que trae, lo que hay que mirarle son los ojos y las manos. Si están llenas de callos es la mejor escritura de que va a cumplir.
Aquel abogado que miraba las manos y a los ojos se llamaba Juan del Aguila, el almeriense que más ha hecho por la provincia y sin cuya visión económica y financiera la agricultura almeriense apenas hubiera superado los límites de la subsistencia. Su adiós a la vida le llegó la madrugada del 1 de diciembre de 2018 pero su creación- antes Caja Rural, ahora Cajamar- no solo le sobrevive- y esa es su mayor grandeza-, sino que las bases sobre las que construyó su obra son hoy un ejemplo de eficacia social por su contribución al desarrollo en todo el país, eficiencia en la gestión y proyección de la tierra en la que nació al complejo mundo financiero. Don Juan del Aguila, este sí ilustrísimo señor, y todos los que le sustituyeron en el puente de mando han situado Cajamar en el top ten del ranking financiero español. Al contrario que en otras entidades financieras, ni quienes la han dirigido ni quienes la dirigen cayeron nunca en la tentación de dejarse influir por la política. En la otra acera también hay que destacar que los políticos nunca tuvieron la aspiración de hacerlo. Y eso es algo que Almería debe cuidar con el mimo con que se cuidan las mejores realidades.



 La Voz

5/6 LA UNIVERSIDAD O LA GARANTÍA DE FUTURO

Cuando Antonio Pascual, aquel jienense de elegante inteligencia apostó por crear la Universidad de Almería, nadie, apenas unos pocos, creyeron en el proyecto. Colonizados académicamente por Granada, Almería, decían, nunca tendrá una universidad con prestigio. Han pasado 33 años desde su creación y el balance no admite discusión:
Desde aquel 1 de julio de 1923 en que apareció en el BOJA, 66.000 estudiantes han salido de sus aulas titulados; el Campus cuenta en la actualidad unos 1000 PDI (Personal docente e investigador) su posición en el ranquin Forbes 2025 sitúa a la UAL como una de las 20 mejores universidades de toda España. En sus aulas se imparten 41 título de grado, entre ellos 9 dobles grados y dos grados internacionales. En Máster, se imparten 53 títulos y en doctorado hay 15 programas. Y ahora una pregunta interesante: ¿Cuantos de estos 66.000 estudiantes almerienses podrían haber cursado sus estudios académicos sin no se hubiera creado la universidad pública de Almería?
La UAL es uno de los grandes hitos en la historia de la Almería moderna y el cuidado que merece tiene que ir acompañado por su desarrollo y su constante adecuación a las demandas de la sociedad, manteniendo así una transferencia constante de conocimiento entre multidireccional entre la universidad, la sociedad y otros centros de investigación y conocimientos.
Una universidad moderna no es el scriptorium de una abadia medieval en la que se guarda el conocimiento. Es un ente vivo y en continua actividad impulsora de investigación. Es la acción de los laboratorios y no la contemplación monacal la impronta que debe aplicarse cada día en sus aulas y, para eso, es imprescindible no solo un respaldo financiero objetivado en la potenciación de las líneas de investigación, sino la adecuación de esas líneas a las demandas de la sociedad en la que está inmersa. Una travesía en la que ni la universidad puede dar la espalda a la sociedad almeriense, ni la sociedad almeriense mirarla con indiferencia y sin afecto. 



La Voz

6/6 INMIGRACIÓN: DE LA COEXISTENCIA O LA INTEGRACIÓN

Ser considerados como almerienses de origen extranjero o no ser valorados como un factor imprescindible en la estructura sociolaboral de la provincia, esa es la cuestión. Ser racistas o no serlo. Esa es la diferencia entre asumir la realidad o parapetarse en el torreón xenófobo de un falso supremacismo racial e intolerante.
La realidad de la inmigración dibuja un panorama donde las luces son incuestionablemente superiores a las sombras. Como en todo proceso de cambio demográfico acelerado la imposibilidad de una planificación previa de las necesidades que ese cambio va a demandar genera espacios de incomodidad en el territorio de acogida. Almería no ha sido una excepción. Sencillamente porque no podía serlo. La provincia ha pasado de 448.592 habitantes según el padrón de 1986 a casi 800.000 en 2026. Ha duplicado su población en 40 años, una cifra imposible de asumir por unos servicios públicos que ya eran deficitarios incluso antes de un crecimiento tan extraordinario como imprevisto.
A pesar de lo imprevisto de ese crecimiento y de la carencia de recursos, la convivencia se ha desarrollado y se desarrolla con una elogiable normalidad. La heterogeneidad fronteriza de los que han llegado, y que va desde la cercana alpujarra granadina a los lejanos poblados del Africa subsahariana, la bruma de Manchester, el frío rumano o las ciudades andinas de la otra orilla del Atlántico, llegados desde lugares tan distintos y tan distantes a una tierra donde el fenómeno migratorio siempre había sido en sentido inverso- en los 50 y 60 más de cien mil almerienses emigraron extramuros de la provincia y del país- la convivencia se desarrolla dentro de una normalidad que hay que cuidar. ¿Eso significa que todos los que han llegado son arcángeles coronados de bondad? Por supuesto que no. Como en todo colectivo humano llegado de fuera hay siempre tipos con actitudes indeseables. Igual de indeseables que los que fueron bautizados en las 216 parroquias y templos registradas en la Diócesis de Almería.
Pero el que hayamos alcanzado un nivel de convivencia estable no significa que se haya producido una integración total. Para esa deseada situación es necesario andar un trecho que todavía se antoja largo. Un recorrido en el que el mayor peligro no está en los problemas que toda avalancha demográfica trae inevitablemente consigo. El mayor problema, el mayor riesgo para que todo lo construido -con aciertos y errores, que de todo ha habido- se destruya es caer, en la trampa de creer que la llegada de extranjeros va a arrasar con nuestro sistema productivo, nuestras costumbres y nuestra cultura. Y esa es una circunstancia que no se dará. ¿Y saben por qué? Porque con el paso de los años y la convivencia los hijos y los nietos de los almerienses de origen extranjero acabarán soñando en español. Y nadie odia o quiere destruir el país y el idioma de sus sueños.
Que nadie ponga sus sucias manos sobre seis realidades que, hasta hace apenas un suspiro, todos las hubiéramos considerado la quimera de un sueño inalcanzable en una mágica noche de verano.     

jueves, 12 de septiembre de 2024

Millares: una de las joyas más antiguas del mundo en imágenes (02)

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Millares: una de las joyas más antiguas del mundo en imágenes

Millares: una de las joyas más antiguas del mundo en imágenes (01)

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Millares: una de las joyas más antiguas del mundo en imágenes








Millares: una de las joyas más antiguas del mundo en imágenes

Los Millares, así era la misteriosa ciudad almeriense de hace 5.000 años

Los Millares, así era la misteriosa ciudad almeriense de hace 5.000 años
La campaña arqueológica 2024 comienza el próximo lunes 16 de septiembre y promete novedades



Elena Ortuño • 11 sept. 2024

Un ‘fortín’ donde contar la historia de Los Millares en pleno yacimiento
Millares, esa imponente civilización protegida por cuatro murallas defensivas -algunas de hasta 10 metros de grosor- y por una red de 13 fortines situados en los alrededores del conjunto que controlan todos los pasos naturales hasta el asentamiento. Millares, ese yacimiento que, entre tolos y dólmenes, cuenta con una necrópolis de más de 80 tumbas, con un centro de poder político localizado y con una ciudadela en la que se han encontrado talleres de metalurgia.

Millares, esa cultura que sorprende a todo aquel que se atreve a viajar hasta el municipio de Santa Fe de Mondújar para adentrarse en los secretos de un pueblo que rompe todos los prejuicios sobre cómo vivían los 'almerienses' hace, ni más ni menos, 5.000 años. Ese Millares lo tenemos aquí, en la provincia de Almería, y gracias a su estado de conservación y a sus impresionantes dimensiones, podemos afirmar orgullosos que es único en su especie.

Un colosal templo palaciego

El yacimiento se prepara para una nueva excavación, que comenzará el próximo lunes 16 de septiembre y que se extenderá hasta el 31 de octubre. Para dicha intervención, el equipo de Los Millares cuenta con un gran número de estudiantes voluntarios y un equipo multidisciplinar, cuya cabeza es bicéfala. Por un lado se encuentra Juan Antonio Cámara como director del proyecto y por otro Alberto Dorado como director de la campaña arqueológica.

Este año los objetivos de la intervención son tan ambiciosos como suculentos. "Vamos a continuar las excavaciones con un edificio singular por su forma, que es rectangular", explica Martín Haro, coordinador de Los Millares. A esto Cámara añade que "el bloque tiene una complejidad enorme, puesto que tiene varias habitaciones en torno a una sala central".

La estructura descoloca a todo aquel investigador que ha puesto sus manos sobre él: "Nos sorprende por sus dimensiones. Aún no sabemos con exactitud su cronología, pero podríamos estar hablando de una Edad del Cobre reciente, entre el 2500 y el 2400 a. C. En esta etapa no encontramos ningún paralelo en toda la Península Ibérica. Para hallar algo similar tendríamos que viajar hasta el Próximo Oriente", narra el coordinador, quien insiste que todo está en el aire hasta que continúen la excavación.

La forma del edificio llama la atención respecto al resto de elementos arquitectónicos de la zona, que son circulares, a excepción de la sala de forja. Así, esta estructura, en el punto de mira de la campaña 2024, es una construcción que se ha interpretado como "un centro de poder político"; bien podría ser un "templo-palacio", aunque esta interpretación también podría cambiar conforme la investigación avance.

Otras intervenciones esperanzadoras

Además del posible complejo palaciego, en la ciudadela también se pretende intervenir "lo que parece ser una cisterna", señala Cámara. A esto Martín Haro añade que, de confirmarse, "sería la cisterna con mayor capacidad de toda Andalucía y, probablemente, de toda la Península dentro del periodo del Cobre".

Asimismo, también se quiere abordar la entrada amurallada de la línea cuatro, la que da paso a la ciudadela (centro neurálgico en el que se origina la cultura de Los Millares): "Queremos ver realmente cómo era esa puerta", explican los investigadores.

Como última meta, aunque no menos importante, se han propuesto excavar la llamada 'Tumba de La Chilena'. Expoliada por caza tesoros en los años 50, el ajuar funerario fue recuperado gracias a una denuncia y recolocado en el Museo de Almería. Con esta nueva intervención arqueológica les interesa saber "qué otros objetos tenía" y "qué produjo el incendio que acabó por derrumbar la tumba": "Seguramente quisieran limpiar el espacio para hacer sitio a más cadáveres y se les fuese de las manos, pero tenemos que comprobarlo", señala Juan Antonio, director del proyecto.

Los misterios de Millares

Los Millares destacan por sus grandes dimensiones y por su excelente conservación, debida al material de construcción (la piedra) y a que ninguna otra población se ha establecido en la misma meseta. Gracias a ambos rasgos, son el sueño de cualquier arqueólogo que se precie. 

Si bien su cerámica campaniforme, sus cabañas construidas a base de piedra, vegetales y barro y sus útiles de hueso, marfil y cobre se pueden tocar y observar, hay una gran parte de la cultura de Los Millares que es abstracta y que es objeto de múltiples interpretaciones. Sus creencias, organización política y social o las relaciones que tenían entre ellos y con otras tribus solo se pueden intuir a base de los restos materiales que dejaron tras de sí. He ahí el alma misteriosa de Los Millares.

Se cree que los pobladores del llano de Los Millares, junto al Río Andarax y la Rambla de Huéchar, tenían creencias religiosas astronómicas, de tipo solar-lunar. "La luna tiene mucho que ver con temas relacionados con la agricultura y la fertilidad de las mujeres. Existen una serie de elementos en decoración cerámica que podrían ser los cinco planetas visibles en la Prehistoria. También aparece la barca solar, que transportaba a los astros, ya que antes no sabían cómo funcionaba todo", explica Martín Haro. 

Que prácticamente las 80 tumbas de la necrópolis estén orientadas al este tampoco es casualidad: "Durante los equinoccios de otoño y primavera, el primer rayo de sol penetra a través del corredor y llega a la cámara funeraria", relata el coordinador. "Esto y los ídolos que hemos encontrado hacen bastante posible que la religión formase parte de su día a día", reconoce.

Hay quienes interpretan que Los Millares fueron una sociedad igualitaria en la que no cabría la diferenciación social. Al respecto, Haro desvela que en las letras nunca se pondrán de acuerdo: "Hay muchos investigadores, entre los que me incluyo, que sí creen en la jerarquización de Millares, porque para levantar un complejo así hace falta planificación y una dirección que tenga el control social, económico y político".

También la necrópolis, a las afueras de la ciudad, puede dar pistas acerca del dilema. Hay tumbas con más de un centenar de personas enterradas: "Una de las hipótesis es que se trata de una tumba familiar o de un clan, pero también puede ser el enterramiento de la élite de los guerreros -se han encontrado puntas de flecha-, que se habrían enterrado con la servidumbre", se atreve a plantear Haro.

Pero no siempre es todo blanco o negro. El gris de Los Millares se encuentra en una versión que también relata Haro: "Se trata de una civilización que duró más de mil años. En ese proceso histórico pudieron iniciarse como una sociedad más igualitaria. Conforme pasó el tiempo, unas élites podrían haber adquirido más poder que el resto". Sea como fuere, aún queda una ingente cantidad de conocimiento que sustraer de las milenarias piedras del enclave almeriense.
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domingo, 5 de noviembre de 2023

Benínar: 41 años desde que se sacrificó para dar agua a los campos del Poniente


HISTORIAS DE LA PROVINCIA
Las inundaciones del 19 de octubre de 1973, que arrasaron la vega de Adra, precipitaron la finalización del pantano

Otra gota fría, hace hoy 41 años, con el embalse cerrado, sepultó bajo las aguas el pueblo de Benínar

Benínar: 41 años desde que se sacrificó para dar agua a los campos del Poniente


La iglesia fue lo último en sucumbir bajo las aguas. / ARCHIVO DE JLLB

José Luis Laynez Bretones
05 Noviembre, 2023

Para comprender porqué Benínar dejó de ser el nombre de un coqueto pueblo alpujarreño de unos 600 habitantes a serlo de un pantano con capacidad de 68,2 hm³ es necesario recordar tres fechas: 18 de julio de 1958, 19 de octubre de 1973 y 8 de noviembre de 1982. La primera de ellas fue el día en que las Cortes franquistas aprobaron la construcción de dos pantanos en Almería para paliar, en lo posible, su secular carencia de agua: el del Almanzora, en el término municipal de Cuevas; y el que nos ocupa: el del río Adra a la altura de Benínar. El primero de ambos pueblos no se veía afectado; pero al segundo se lo condenó a sucumbir bajo las aguas del pantano.

Pasaban los años, se veía cierto movimiento de tierras pero nada que alterara la vida normal del medio millar de beninenses, ocupados en su agricultura y su ganadería. Se alternaban años secos con otros más lluviosos y las precipitaciones oscilaban entre los 250 y 300 l. anuales. Pero llegó la segunda fecha a la que hemos aludido: el 19 de octubre de 1973, de la que hace unos días se han cumplido 50 años y dimos copiosa información en estas páginas. Una terrible gota fría barrió aquella noche el norte de la provincia desde poniente a levante. Las cantidades registradas en los pueblos cuyas ramblas vierten su agua en el pantano fueron espeluznantes: Adra, 100 litros; Bayárcal, 198;Laujar, 175; Benínar, 160, todo ello en una noche. Todas las aguas recogidas por ríos y ramblas desde Sierra Nevada hacia el sur fueron al pantano, como estaba programado... pero aún no estaba acabado; siguieron su curso hacia el mar y arrasaron Adra en su camino.

Milagrosamente, el pueblo se salvó de la destrucción pero había que evitar que se repitiera una riada de ese tipo. Por ello, se aceleró la finalización del pantano: se expropiaron tierras y viviendas de Darrícal, que se salvaría de sucumbir bajo las aguas, y de Benínar, que fue condenado a desaparecer. Sus 594 habitantes censados recibieron el dinero de la expropiación y a quienes no lo quisieron porque se negaban a irse, se les ingresó en una cuenta para que lo retirasen cuando cambiaran de opinión. Convencidos de lo inútil de su resistencia, fueron marchándose poco a poco.


Benínar sucumbiendo bajo las aguas del pantano al que da nombre. / ARCHIVO DE JLLB

En 24 h el agua alcanzó en Benínar una altura de 20 m. y sepultó todo el pueblo, salvo Hirmes

Y en estas que llegó la tercera fecha que ‘convenció’ a los que no daban su brazo a torcer de que era inútil seguir allí, ya sin luz, agua ni servicios: el 8 de noviembre de 1982. La riada de nueve años atrás se repitió y la crecida del río Grande y ramblas aledañas fue descomunal. El pantano ya estaba acabado y cerrado, gracias a los cual Adra se salvó; pero Benínar corrió la suerte contraria y los 8 millones de m3 que embalsó el pantano hizo que el nivel de las aguas subiera hasta los 20 metros en el casco urbano. Ello provocó que sólo la iglesia, la ermita de las Ánimas y la barriada de Hirmes se salvaran de la inundación. Las poquísimas personas que aún se resistían a irse tuvieron que refugiarse en la iglesia de donde fueron rescatados con lo puesto aquella noche de pesadilla, toda lluvia, oscuridad y ruido infernal del agua. No hubo víctimas humanas pero sí materiales: el pueblo de Benínar pasó a ser el pantano de Benínar. El Decreto de 17 de julio de 1984 “aprueba la incorporación del municipio de Benínar al municipio limítrofe de Berja, en el cual quedará integrado a todos los efectos”, salvo en el recuerdo de los beninenses.

Las dos ‘gotas frías’ de aquel otoño de 1982
Nueve años después de las terribles inundaciones del Almanzora y Adra, la historia se repitió aunque las consecuencias fueron muy distintas. En otoño de 1982 dos gotas frías barrieron el Sudeste español. A nivel nacional, la más recordada es la de Octubre, cuando las terribles lluvias reventaron el pantano de Tous, en Valencia, causando decenas de muertos. Esta primera gota fría dejó en Almería 60 litros en Macael y los Gallardos recogidos en la tarde del 21 de octubre, dejando sin luz ni teléfono los pueblos delAlmanzora. Pero en Noviembre llegó otra, esta vez al Poniente. El día 8 llovió torrencialmente sobre la vertiente Sur de Sierra Nevada, recogiéndose 130 litros en tan sólo 24 horas. Ello provocó una crecida descomunal del Río Grande cuyas aguas fueron retenidas por el pantano de Benínar, finalizado pocos meses antes, que recogió 8 millones de m3 de agua y provocó la inundación total del pueblo. En apenas 24 horas el agua alcanzó una altura de 20 m. y Benínar dejó de dar nombre a un pueblo para dárselo a un pantano.
Benínar: 41 años desde que se sacrificó para dar agua a los campos del Poniente