Una franja de fallas activas atraviesa Almería, Granada y Málaga bajo el sur de España
Investigadores vigilan una franja geológica activa que atraviesa el sureste andaluz y explica la concentración de pequeños terremotos en esta parte de España
Mapa del corredor de fallas que atraviesa el sur de Andalucía. La franja marcada concentra numerosas fracturas geológicas activas entre Almería, Granada y Málaga, / DDA
Rafael Espino
Redactor jefe
14 de marzo 2026
El suelo bajo Almería, Granada, Málaga y Murcia no está completamente quieto. Bajo estas provincias se extiende una franja de fallas geológicas activas, grandes grietas en la corteza terrestre donde bloques de terreno se desplazan lentamente unos respecto a otros.
Cuando esa presión acumulada se libera, aunque sea de forma mínima, el resultado son pequeños terremotos. Por eso el sureste de España registra cada año miles de movimientos sísmicos, la mayoría tan débiles que pasan desapercibidos para la población.
Los científicos llaman a esta zona un corredor sísmico, una especie de banda geológica donde se concentran muchas fracturas del terreno que están conectadas entre sí.
Estas estructuras forman parte de las Cordilleras Béticas, el sistema montañoso que atraviesa el sur de la península y continúa bajo el mar de Alborán. En esta región la corteza terrestre sigue deformándose lentamente debido al empuje entre la placa africana y la euroasiática.
Los registros del Instituto Geográfico Nacional muestran que el sureste peninsular es una de las zonas con mayor actividad sísmica del país, aunque la mayoría de los temblores son de muy baja magnitud.
El corredor de fallas que cruza el sureste
Dentro de esta franja geológica destacan varias fallas activas bien conocidas por los geólogos. Una de las más importantes es la Falla de Carboneras, situada en la provincia de Almería, una gran fractura del terreno que forma parte del corredor tectónico que atraviesa el sureste.
En la provincia de Granada aparecen otras estructuras activas como la Falla de Granada o la Falla de Padul, responsables de buena parte de los terremotos que se registran en esa zona.
El sistema continúa hacia el noreste hasta Murcia, donde se encuentran fallas como la Falla de Alhama de Murcia, asociada al terremoto que afectó a Lorca en 2011, uno de los más destructivos registrados en España en las últimas décadas.
Todas estas fracturas forman una red conectada de bloques de la corteza terrestre que se mueven muy lentamente entre sí.
Una zona donde la tierra sigue moviéndose
La mayoría de los terremotos que se registran en esta franja son pequeños, pero los geólogos recuerdan que las fallas activas pueden producir movimientos más fuertes cuando liberan de golpe la energía acumulada durante años.
Gracias a las redes de sensores sísmicos, los científicos pueden seguir con precisión estos movimientos del terreno y elaborar mapas donde los epicentros de pequeños sismos se alinean a lo largo de este corredor que atraviesa el sureste peninsular.
Para los investigadores, esta concentración de actividad confirma que el sur y sureste de España forman una de las regiones tectónicamente más activas del país, donde varias fallas continúan ajustándose lentamente bajo la superficie.
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