miércoles, 21 de febrero de 2018

Equipos de fútbol de Almería

Equipos de fútbol de Almería: Alineaciones históricas de los distintos equipos representativos de la ciudad de Almería. 

Alineaciones históricas de los distintos equipos representativos de la ciudad de ALMERÍA. Se publican imágenes del ATHLETIC CLUB DE ALMERÍA, CLUB DEPORTIVO ALMERÍA, AGRUPACIÓN DEPORTIVA ALMERÍA, CLUB POLIDEPORTIVO ALMERÍA, ALMERÍA C. F. y UNIÓN DEPORTIVA ALMERÍA. Todas las entradas publicadas en la página principal se pueden consultar en el siguiente enlace: ALMERÍA. La página se actualizará de forma periódica con la publicación de nuevas fotografías.

Athletic Club de ALMERÍA - Almería, España - Temporada 1932-33 - En 1932, el Athletic Club de Almeria, debutante en la 2ª Regional Murciana

Athletic Club de ALMERÍA - Almería, España - Temporada 1934-45 - Ascenso a 3ª División - Tras su fundación el 15 de noviembre de 1931, en 1935 el Athletic Club de Almería desapareció por motivos económicos

C. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 1964-65 - Segura, Estanislao, Martín, Aparicio, Ruiz y Arias; Martín II, Diego Molina, Luis Giménez, Pepe Jiménez y Juan Giménez - En 1964, el C. D. Almería, cambia de nombre, después de  llamarse At. Almería e Hispania, y se clasifica 2º en su grupo de 3ª División

A. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 1976-77 - Pino, Zapata, Español, Hierro, Mantecón y Artero; Rojas, Cayuela, Cruz Carrascosa, Polo y Gregorio - La Agrupación Deportiva Almería, club fundado en 1971 tras la desaparición de anteriores equipos almerienses, se clasifica 3º en su grupo de 3ª División y asciende a 2ª B

AGRUPACIÓN DEPORTIVA ALMERÍA - Temporada 1978-79 - César, Paniagua, Zunzunegui, Óscar López, Piñero y Maxi; Rojas, Garay, Rolón, Martínez y Rozas - A. D. ALMERÍA 2 (Jeromo, Abarca) REAL BETIS BALOMPIÉ 1 (Ortega) - 27/05/1979 - Liga de 2ª División, jornada 35 - Almería, España, estadio Antonio Franco Navarro - El Almería, con José María Maguregui de entrenador, se clasificó 1º en la Liga de 2ª División y subió a 1ª

AGRUPACIÓN DEPORTIVA ALMERÍA - Temporada 1979-80 - César, Paniagua, Garay, Óscar López, Piñero y Arias; Rojas, Martínez, Rolón, Murua y Corral - A. D. ALMERÍA 0 REAL SPORTING DE GIJÓN 0 - 04/11/1979 - Liga de 1ª División, jornada 8 - Almería, España, estadio Antonio Franco Navarro - La A. D. Almería se clasificó en el 10º puesto de la Liga, con José María Maguregui de entrenador

AGRUPACIÓN DEPORTIVA ALMERÍA - Temporada 1979-80 - César Blanco, Paniagua, Garay, Arias, Pérez Contreras y Maxi; Tarrés, ,Martínez, Rolón, Murúa y Lobato - RAYO VALLECANO 1 (Tanco) A. D. ALMERÍA 2 (Tarrés, Murúa) - 11/05/1980 - Liga de 1ª División, jornada 33 - Madrid, estadio de Vallecas - La A,. D. ALMERÍA se clasificó en 10ª posición en la Liga, con Jose María Maguregui de entrenador

CLUB POLIDEPORTIVO ALMERÍA - Almería, España - Temporada 1985-86 - Ferrer, Ramón, Navarro, Asensio, Curro y Martínez; Bernardo, Godoy, Manolillo, Gilé y Monsi - Fundado en 1983, el Club Polideportivo Almería fue la máxima representación del fútbol almeriense en la década de 1980. En la temporada 1985-86 se proclamó Campeón del Grupo IX de la Terecera División y ascendió a Segunda B

ALMERÍA C. F. - Almería, España - Temporada 1989-90 - Miranda, P. Andujar, F. Carrillo, Freniche, Montesinos y Victor; Juan Carlos, Paquito, Blanco, Jordi y Mati - Tras la retirada de la competición de 3ª División en el año 1989 del Polideportivo Almería, surge en ese mismo año el ALMERÍA CLUB DE FÚTBOL, que incicia su andadura en la Regional Andaluza. En 1995 conseguiría el ascenso a la 2ª División, y en el año 2001 pasaría a denominarse Uinión Deportiva Almería, consiguiendo así la unidad del fútbol almeriense

ALMERÍA C. F. - Temporada 1995-96 - Milinkovic, Julio Iglesias, Cidoncha, Lima, Peralta y Dani; Jon Bakero, Roberto Martínez, Cuaresma, Castillo y Diego López - F. C. BARCELONA B 1 (Patri) ALMERÍA C. F. 0 - 09/03/1996 - Liga de 2ª División, jornada 28 - Barcelona, Miniestadi - El Almería se clasiificó 16º en la Liga, con Cayuela, Quique Hernández y Esteban Vigo de entrenadores

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2005-06 - REAL VALLADOLID 1 (Mario), ALMERÍA 0 - 09/10/2005 - Liga de 2ª División, jornada 7 - Valladolid, estadio José Zorrilla - Alineación: Valerio; Manolo Gaspar, Carlos García, Soria, Bermudo; Galca, Lozano (Jaime Ramos), Ricardo Varela, Francisco (Esteban); Crusat y Michel (Ortiz)

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2006-07 - REAL VALLADOLID 2 (Joseba Llorente y Capdevila), U. D. ALMERÍA 2 (Pedro López (p.p.) y Michel) - 03 /12/2006 - Liga de 2ª División, jornada 15 - Valladolid, estadio José Zorrilla - Alineación: Valerio; De Palmas, Carlos García, Acasiete, Cisma; Corona (Alberto, 58'), Cabrera (Bermudo, 74'), Larrea, Ortiz; Michel y Mena (Bermejo, 46')

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2007-08 - REAL VALLADOLID 1 (Jonathan Sesma), U. D. ALMERÍA 0 - 27/04/2008 - Liga de 1ª División, jornada 34 - Valladolid, nuevo estadio José Zorrilla - Alineación: Alves; Bruno, Pulido, Carlos García, Domingo Cisma (Crusat, min. 54) Soriano (Iriney, min. 79), Felipe Melo, Juanito (Corona, min. 68) Juanma Ortiz, Mané y Alvaro Negredo

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2008-09 - REAL VALLADOLID 2 (Álvaro Rubio, Medunjanin), ALMERÍA 0 - 25/09/2008 - Liga de 1ª División, jornada 4 - Valladolid, estadio nuevo José Zorrilla - Alineación: Diego Alves, Bruno Saltor, Acasiete, Carlos García, Juanito, Pellerano, Julio Álvarez, Crusat, Soriano (Corona,53'), Negredo (Natalio, 65'), Juanma Ortiz (Miguel Nieto, 76')

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2008-09 - 11º clasificado en la Liga de Primera División, con Gonzalo Arconada y Hugo Sánchez de entrenadores

Unión Deportiva ALMERÍA - Almería, España - Almería, España - Temporada 2010-11 - Ulloa, Jakobsen, Vargas, Carlos García, Juanma Ortiz, Esteban y Acasiete; Michel Macedo, Piatti, Crusat y M'Bami - R. C. D. MALLORCA 3 (Cavenaghi 2 y Pereira), U. D. ALMERÍA 4 (Piatti 2 y Juanma Ortiz 2) - 06/01/2011 - Copa del Rey, 4ª eliminatoria, partido de vuelta - Palma de Mallorca, estadio de Son Moix - El Almería sigue adelante tras haber vencido también 4-3 en la ida

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2012-13 - CELTA DE VIGO 3 (Park, Roberto Lago y De Lucas), U. D. ALMERÍA 0 - 29/11/2012 - Copa del Rey, dieciseisavos de final, partido de vuelta - Vigo, Pontevedra, estadio de Balaídos - Alineación: Diego García; Gunino, Marcelo Silva, Trujillo, Raúl; Casquero, Verza; Abel Molinero (Alex Vidal, 61'), Jonathan, Aarón Ñíguez(Charles, 87'); Ulloa (Soriano, 81') - El Celta pasa ronda tras empatar la eliminatoria en el último minuto y remontar en la prórroga

UNIÓN DEPORTIVA ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2013-14 - Esteban, Tébar, Soriano, Suso, Torsiglieri, Óscar Díaz y Trujillo; Mané, Rafita, Aleix Vidal y Corona - REAL VALLADOLID C. F. 1 (Manucho), U. D. ALMERÍA 0 - 30/03/2014 - Liga de 1ª División, jornada 31 - Valladolid, estadio José Zorrilla

Unión Deportiva ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2014-15 - REAL SOCIEDAD 1 (Chory Castro), U. D. ALMERÍA 2 (De la Bella en propia p. y Mauro Santos) - 21/09/2014 - Liga de 1ª División, jornada 4ª - San Sebastián, Guipúzcoa, estadio de Anoeta - Alineación: Rubén; Ximo Navarro, Mauro Dos Santos, Trujillo, Dubarbier; Thomas, Verza; Zongo, Azeez, Edgar (Thievy, 76'); Hemed (Fran Vélez, 81')

U. D. ALMERÍA - Almería, España - Temporada 2014-15 - Rubén, Édgar Méndez, Soriano, Mauro dos Santos, Thievy y Verza; Dubarbier, Azeez, Ximo Navarro, Wellington Silva y Trujillo - U. D. ALMERÍA 2 (Verza y Hemed), ELCHE C. F. 2 (Víctor Rodríguez y Jonathas) - 04/10/2014 - Liga de 1ª División, jornada 7 - Almería, estadio de los Juegos del Mediterráneo

Equipos de fútbol de Almería: Alineaciones históricas de los distintos equipos representativos de la ciudad de Almería. 

domingo, 18 de febrero de 2018

El bar de José Ramón el Alicantino

El bar de José Ramón el Alicantino


Bartolomé García, Pedro Amador, Frasquito Segura y José Ramón Sogorb el Alicantino, en la barra del bar, convidándose un día cualquier de los años 50, con la estantería repleta de licores, tabaco y puros.   .

El bar de José Ramón el Alicantino
Fue durante décadas punto de encuentro en ese pueblo de comerciantes que era Vera, donde los amigos se convidaban con copas de anís Machaquito
18/02/2018  Manuel León

La placeta del Sol era entonces el rompeolas de Vera. Allí ocurría casi todo, en ese pueblo ilustrado  y fronterizo, de comerciantes y menestrales; allí estaba esa plazoleta -y sigue estando- que antes fue llamada del Berro y del Juez Paniagua, y en la que la luz parece que nunca dimite; allí, en ese espacio que estuvo cercado por viejas casonas, en el que la calle Mayor pide permiso para entrar, tenía el Caito la salida y la meta, en esos viajes eternos a los pueblos vecinos; allí, en sus baldosas, descansaban las mujeres enlutadas de Garrucha y de Mojácar que habían ido a hacer el mercado de los sábados, cuando a Vera había que ir a comprar desde una caja de lápices a una chaqueta para una boda; allí nos poníamos a hacer dedo los alumnos del Instituto para ahorrarnos el autobús de vuelta.

Allí, en ese mágico zoco levantino, jaleado por el bramido de los coches, por el  fragor de la imprenta de Paco Ramírez, por el rumor de las prisas mañaneras, estaba  El Alicantino. Era esa tasca como el fielato del distrito, en donde los clientes, en vez de pagar los arbitrios, se despachaban a gusto con una copa de anís.

Detrás de la barra de madera antigua, flotaba José Ramón, con sus gafas ahumadas y sus chascarrillos, con sus palomas y sus berrechas, con su cara de confesor benévolo, presto siempre a oír pecados veniales. Fue durante más de ochenta años ese bar un hito de Vera, como el Espíritu Santo, un espacio evocador, de ratos compartidos, entre amigos que acudían a tomarse un vino y a jugárselo a los chinos, con habas frescas y bacalao como manjares del mismísimo Versalles; entre familias que se sentaban en sus sillas de tijera las noches de verano a tomar limonada cuando volvían de dar una vuelta por la Glorieta perfumada de jazmines.

La historia de esa taberna veratense, memoria comunal de generaciones, se fraguó a través del empuje en los negocios de Juan Sogorb López, un alicantino que llegó al pueblo a principios del siglo XX como contratista de carreteras. Allí se enamoró de Catalina Cáceres, quien le advirtió antes de casarse que ella no se movería de su pueblo para seguirlo por los caminos de España. Abandonó, pues, las contratas Juan y compró casi todo el terreno de esa Plaza que fue como su claustro materno.

Allí levantó un colmao donde vendía desde  papelones de harina a libras de garbanzos y habichuelas, mantas de tocino y cuarterones de aceite.  Y a eso le adicionó un humilde mostrador donde despachaba copas de anís Machaquito. Le fue bien el economato a este inquieto alicantino que dio nombre a la a saga y compró una finca en el pago Cabuzana, junto a la plaza de toros, donde puso parrales de uva que expedía a Inglaterra, y donde su nieto, José Ramón, disfrutaba tirándole de las orejas al asno del cortijo.

Cuando fue envejeciendo el abuelo, fue cediendo las obligaciones del establecimiento a sus ocho hijos: Ramón, Juan, Diego, Manuel, Catalina, Teresa, Antonia y María.

Quien continuó con el oficio del bar, al fallecer el patriarca, fue Ramón, que se había casado con Pepa Salas Navarro, quienes tuvieron que sortear los duros días de la Guerra y la Postguerra, regentando también un estanco y cumplimentando las obligadas cartillas de racionamiento. Allí despachaba Ramón las escuálidas raciones de bacalao, de azúcar, de tabaco para liar, entre reproches de sus feligreses por la carestía de la vida. A Ramón se le murió su Pepa muy joven y él se fue apagando también, como la mariposa que encendía cada noche junto a su fría cama de viudo. En 1946 falleció y, con apenas veinte abriles, tomó el testigo en esa barra con tanta solera, su hijo José Ramón, el tercero de los alicantinos.

José Ramón modernizó el negocio con barra de mármol y abandonó poco a poco los ultramarinos. Había nacido en la hermosa calle de la Plata, habitada en sus orígenes remotos por mineros de Almagrera. Allí disponía de un bancal con gallinas, conejos y una higuera  y sembraba alcachofas y habas, para que de nada faltara en la despensa.

Se casó con Ramona Baraza, la hija mayor de Antonio el Caito, y fue sustituyendo los garbanzos torraos y las tristes aceitunas por tapas más elaboradas  y salpimentadas por su mujer. Fueron célebres -porque antes, en esos años 5o, cualquier cosa era una fiesta- sus riñones encebollados, la magra con tomate, el pulpo en aceite y la musina salada que le traía el tío Joaquinillo. Después pusieron el Instituto y llegaban los alumnos en tropel a media mañana, con su acné y sus  pantalones cortos, pidiendo el bocadillo para el recreo; y los viajantes de tejidos, que se hospedaban en el Hotel Plus Ultra o  en El Español, que tomaban el aperitivo contando chistes frente a un anfitrión que no descuidaba detalle; y el director del banco, Carlos Navarro que le decía: “José Ramón, ¿me van a faltar hoy los Ideales?” “Ni hoy ni nunca, don Carlos”, y el notario don Alfonso Salas y el registrador don Paco Montoro y  Jesús, el jefe de Correos -que cantaba por soleares cuando se tomaba dos marie brizard- y Melchor el Cartero, y Jerónimo el Chocolatero y Pedro el municipal y Segura, el tesorero.

Era un oficio esclavo, de doce horas diarias a pie de barra y sin ningún camarero: solo ante el peligro, José Ramón, como Gary Cooper, porque el día a día de un pueblo como Vera lo escribía gente como él. Abría a las siete de la mañana y empezaba vendiendo el tabaco del día a los operarios de la fábrica de calzado de Miguel Giménez, que apuraban la copa de aguardiente al tiempo que sonaba la sirena de entrada; y también aparecían de temprano los pastores con la pelliza a recargar sus mecheros de yesca y los cazadores con las escopetas, que volvían a que Pepa les guisara las liebres en la hornilla, y los albañiles albinos por el yeso, a por papel Bambú y el paquetón de caldo gallina.

Y se popularizó la cerveza Cruz Blanca, arrinconando al  Jumilla que empezó trayendo en barriles el abuelo en carros tirados por una pareja de mulas; y llegaron los cubalibres, y la máquina de discos, al tiempo que la gente empezaba a tener más dinero para gastar en el bolsillo y decían aquello de: “Nos vemos en el Alicantino”. Hasta que en 1990 se jubiló y,  tras años de alquiler a Angel el Maera y a la Chispa, cerró para siempre el negocio de sus antepasados. Hoy, José Ramón, con 93 años, el pelo blanco y los pies castigados, aún se sienta en la butaca, en la puerta del estanco, en su Plaza del Sol, y otea a lo lejos la barra en la que laboró  día y noche durante 45 años.
El bar de José Ramón el Alicantino

Las cosas que quedaron sin contar

Las cosas que quedaron sin contar


Regreso de familias, que llegaron exhaustas a Almería, a sus casas en Motril, auxiliadas por camiones republicanos. / AHP.   .

Almería se vio desbordada ante la llegada de 40.000 almas extenuadas por El Cañarete
18/02/2018  Manuel León

En esos días aciagos, Tina Modotti vio como la ciudad sureña en la que llevaba un mes se llenó de pronto de miles de criaturas desvencijadas por el hambre. Los soportales de las casas del Paseo de Almería  aparecían llenos de ancianos tullidos, niños con sarna, mujeres de ubres escuálidas dando de mamar leche agria sobre un sucio colchón; en el zaguán del Círculo Mercantil, hombres con las cuencas hundidas se arrancaban liendres y piojos unos a otros con un peine gastado, masticando cañadú.

A otros recién llegados, por el centro de control de la Venta Eritaña, supervivientes de las bombas de los cazas italianos y de los cañonazos de la Armada de los sublevados, los concentraron en el Cuartel de la Misericordia donde les dieron de comer un plato de lentejas y  unas mantas para taparse.

Pero lo que más conmovió a Tina -enfermera italiana en el  Hospital de Sangre del Socorro Rojo, en el Paseo de la República- la imagen que no olvidaría ya el resto de su vida, fue la de un grupito infantil en la Plaza Circular, a cuyo frente como ‘cabeza familia’ estaba una chiquilla de once años que respondía al nombre de Valeria García Vargas, que cuidaba de tres niños de menos de siete años y de un bebe de pecho que sostenía en sus brazos como si fuese una María Inmaculada.

Su madre había sido acribillada por una ráfaga en Castell de Ferro y su padre se había colgado desesperado de la rama de un olivo. La prole había conseguido llegar a Almería gracias a Norman Bethune, ese médico canadiense, ese apóstol de la caridad, que con su vehículo-ambulancia fue recogiendo niños y ancianos de la carretera de Málaga a Almería, salvando cientos de vidas que se han ido multiplicando por generaciones, como hizo el alemán Schindler con  varios cientos de judíos.

Abro paréntesis: Y uno se pregunta ahora, 81 años después de esa tragedia griega, de esa dantesca peregrinación que llegó a Almería - y que ayer se conmemoraba en Las Almadrabillas bajo un sol casi primaveral y con el estribillo del Himno de Riego-  cuántas cosas se quedarán sin contar para siempre; cuántas historias que merecían ser sabidas y recordadas se perderán sin rastro. Con lo que sabemos ahora, hemos pretendido construir un relato completo de ese genocidio, sin que nos inquiete la conciencia la magnitud de todas las historias de dolor que han quedado fuera, apenas se habrán podido narrar un diez por ciento -pongamos por caso- de todos los miles y miles de dramas humanos que se vivieron en esa carretera de la muerte hasta llegar al Cañarete. No es  justo que desaparezca lo no contado, que no haya constado nunca en acta -ni constará ya- el dolor de tantos niños como Valeria, que conmovió a la enfermera Tina, por sus padres prematuramente muertos. Porque de la pobreza no suele quedar huella, porque quienes la sufren no escriben. Cierro paréntesis.

La desbandá acababa de irrumpir, por tanto, en Almería como una colmena de abejas desnutridas, una tarde de sábado 12 de febrero de 1937: 40.000  almas sedientas y hambrientas, familias enteras que habían salido de Málaga con lo puesto y que cinco días más tarde encontraban al fin un plato de sopa caliente y un sanatorio donde curar sus lesiones.
Casi se duplicó en un solo día la población de una ciudad  que no estaba preparada para ese aluvión de atroz tragedia y a la que llegaron cientos de voluntarios del Socorro Rojo Internacional.

El Gobierno llegó a pedir  a los valencianos que renunciaran a comer pan durante tres días para poder enviarlo a los refugiados malagueños.

Era una Almería confusa y transitada por seres con la mirada alucinada por esos tiempos pavorosos, hombres con los pies ensangrentados de caminar descalzos, borricos con serones de donde emergía la cabeza famélica de un niño, carros con sacos de ropa, sartenes y alguna gramola que había sobrevivido milagrosamente a un holocausto de más de 200 kilómetros por los caracolillos de la N-340.

Fue la Desbandá, de la que ahora se cumplen 81 años, la mayor masacre civil del siglo XX , en la que perecieron más de 5.000 infelices, antes de que las perrerías de Hitler y Stalin le arrebataran el podio.

La embarazada que se dio la vuelta: La historia de Ana Castillo Lázaro 

Muchos de los que salieron de Málaga aterrorizados por lo que contaban de los moros de Franco -de que estaban arrancando los ojos a los hombres y los senos a las mujeres- se dieron la vuelta ante lo incierto del camino hacia Almería. Fue el caso de Ana Castillo Lázaro y su esposo Manuel León Gaitán, familia pescadora de la Malagueta.

Ana iba embarazada de su hijo Manuel y no se atrevió a seguir, a pesar del miedo por los bombardeos, y regresó a su casa desde El Palo con el vientre inflamado. Sobrevivió a la Guerra, Ana, y ese hijo que alumbró en plena lucha, Manuel León Castillo, con el tiempo terminó haciendo su vida en Almería, el punto de destino al que su madre para protegerlo no se atrevió a llegar.
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