domingo, 27 de agosto de 2023

La ‘marcha’ del sábado y la carretera

La ‘marcha’ del sábado y la carretera


El mítico edificio del Club Simone, en la Urbanización de Roquetas de Mar.

EDUARDO DE VICENTE
07:00 • 30 SEPT. 2019
Había que engancharse al negocio del turismo como fuera. Eran los años del despegue definitivo de la clase media cuando las familias empezaban a permitirse el lujo de irse de vacaciones en verano, cuando los extranjeros nos invadían buscando el sol y la nueva vida. 

Había que engancharse al turismo como fuera, pero en Almería estábamos varios escalones por debajo de otras provincias del litoral porque no teníamos ni infraestructuras hoteleras y porque seguíamos aislados sin aeropuerto y sin una carretera decente. 

Como la capital no terminaba de arrancar para subirse al tren de los nuevos tiempos lo hicieron los pueblos costeros. Uno de ellos fue Roquetas de Mar, que empezó a dejar de ser un poblado pesquero para abrazarse al turismo poniendo en marcha una gran urbanización frente al mar. No tardaron en llegar los bloques de apartamentos y el primer hotel moderno de verdad, el ‘Meliá’ de Aguadulce.

Roquetas apostaba fuerte y su apuesta fue refrendada institucionalmente cuando en enero de 1967 el Consejo de Ministros declaró la localidad como centro de interés turístico nacional. A partir de entonces comenzamos a ver en los periódicos y en las revistas un anuncio que formó parte de nuestras vidas durante unos años. Casi todos los que vivimos aquel tiempo recordamos la imagen de aquel turista vestido con traje de baño antiguo y sombrero de paja que jugaba con una pelota de plástico en la playa con una frase debajo que decía. “Loco por bañarse en Almería”. Fue la publicidad que utilizó la inmobiliaria Roquetas de Mar para empezar a vender parcelas y apartamentos en el litoral. 

La aparición de la Urbanización de Roquetas, unida a la eclosión de Aguadulce como zona preferente de veraneo, trajo de la mano que el sector del ocio se asentara en el poniente y que el fenómeno de las discotecas que hasta entonces se podían contar con los dedos de la mano y estaban asentadas en la capital, experimentara un nuevo impulso instalándose al otro lado de la carretera del Cañarete. Samanta’s, Baroque, Satélites Park, Apocalipsis, Disco Club 13 y el Club Simone, fueron algunos de los negocios de baile que tanta fama le dieron a Aguadulce y Roquetas. Cuando llegaba la noche del sábado, cientos de jóvenes atravesaban la temida carretera de las curvas y las piedras en coches buscando la modernidad de las discotecas del poniente. Aquel éxodo marchoso acentuó el peligro de la carretera y aceleró las gestiones para que se pusieran en marcha las obras de ampliación y acondicionamiento.

A comienzos de los años setenta, el Club Simone puso en escena una novedosa iniciativa para conquistar la marcha del fin de semana. Con el eslogan “Diviértase el sábado y descanse el domingo” lanzó una oferta para que los trasnochadores de la ciudad visitaran Roquetas. Ofrecía baile, una habitación de apartamento para quedarse a dormir, servicio de restaurante, el desayuno del domingo y el derecho a disfrutar de la piscina. Era una oferta tentadora para aquellos que se mostraban reticentes a desplazarse ya que les permitía no tener que coger la carretera de noche. En aquellos años las leyes no eran tan estrictas como ahora con el alcohol y era habitual que los jóvenes, después de estar bailando y bebiendo, se atrevieran a conducir sus coches y tomar el camino de regreso.

Recuerdo que los muchachos de mi barrio solían comentar que las discotecas del poniente eran distintas a las de la capital, que estaban mejor preparadas de elementos técnicos y que contaban con un ambiente distinto, el que le daban los turistas extranjeros de la zona. Tenían un glamour que no tenían las de Almería, lo que convertía en un acontecimiento ir a bailar un sábado a una discoteca de Aguadulce o de Roquetas de Mar. De aquellos grandes clubes que aparecieron ligados al turismo, uno de los más célebres fue sin duda Baroque.

Baroque nació junto a la ladera del cerro de Castell del Rey. Estaba cerca de Almería, pero lo suficientemente alejada para disfrutar del aislamiento que la hacía diferente. Su historia comenzó en 1969, en unos terrenos que eran propiedad del empresario alemán Fraz Sienowskie. Él dio el dinero para montar el negocio y puso al frente a su sobrino, Manfred Mertens.

Baroque fue la primera discoteca moderna que se montó en Almería, una revolución para la juventud de entonces  que venía de los inocentes guateques caseros, con madres incluidas, que se organizaban en los barrios cuando las muchachas no podían pasar la frontera de las diez de la noche.
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lunes, 7 de agosto de 2023

Edad del Bronce: ¿Cuándo nació el asentamiento de El Argar?

Edad del Bronce: ¿Cuándo nació el asentamiento de El Argar en Antas?
La datación con carbono-14 de los restos encontrados en las tumbas fechan el inicio de la cultura más importante de la edad de los metales en el sureste español


Enterramiento típico de El Argar y cráneo hallado en una de las tumbas. / DIARIO DE ALMERÍA

VÍCTOR VISIEDO · 28 Abril, 2022


Representación de El Argar de Antas. / AYUNTAMIENTO DE ANTAS

¿En qué año se puede situar el origen de la cultura de El Argar? Es una pregunta difícil de responder y que no tiene una única respuesta. Depende de las diferentes investigaciones que se han realizado y que hoy en día se continúan desarrollando.

En el I Simposio sobre El Argar que se celebra en Antas se intentan dar respuestas a esas interrogantes. Uno de los estudios sobre ello es el que han hecho los doctores Alfredo Mederos (Universidad Autónoma de Madrid) y Fernando Molina (Universidad de Granada). Están analizando los restos óseos extraídos de las tumbas excavadas en los yacimientos de El Argar (Antas) y El Oficio (Cuevas del Almanzora) para obtener información antropológica de todos los grupos o niveles sociales que conformaban ambos asentamientos. "Nos interesan todos, desde los menos favorecidos, que no tenían ajuar funerario, hasta los que acumulaban bienes de carácter aristocrático", explica Molina.

Para ello, los investigadores primero han tenido que localizar los restos de las tumbas, repartidos entre el Museo del Cincuentenario de Bruselas (los Museos Reales de Arte e Historia) y el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

En total son cientos de tumbas, aunque con restos en mal estado de conservación que no han favorecido la toma de muestras. De ellos se están analizando datos entorno a cuatro ejes de investigación: análisis de ADN, análisis de estroncio, datación de las tumbas y análisis de la dieta.


Los investigadores Alfredo Mederos y Fernando Molina en su paso por el simposio de Antas. / V. VISIEDO P.

Una vez obtenidos los datos del carbono 14, han podido establecer una secuencia clara de los momentos de ocupación de los asentamientos de El Argar y El Oficio. Así, con 17 dataciones diferentes han comprobado que el origen de El Argar (Antas) podría estar en el año 2044 a.C y su fin en el 1413 a.C, con una fiabilidad del 97%. 

Estas fechas son bastante similares a las que se han obtenido de las pruebas realizadas a los restos del yacimiento de El Oficio, muy cercano geográficamente. Allí, con 15 dataciones han fechado los huesos más antiguos en el 2037 a.C. y los más recientes en el 1439 a.C.

Pero aún hay más. Otros estudios previos datan los restos de Fuente Álamo (Cuevas del Almanzora), entre 2040-1419 A.C.; mientras que en Gatas (Turre) las fechas son también muy parecidas: 2030–1490 A.C.

Por lo tanto, con las pruebas realizadas por estos investigadores podría decirse que la cultura argárica en Almería da comienzo hace aproximadamente 4.050 años y permaneció unos seis siglos. Para Mederos y Molina, la Edad del Bronce del sureste ibérico podría tener su inicio en el 2200 a.C en tierras de Murcia (en Lorca) y que de allí se extendiera luego a la Cuenca de Vera entre los años 2100 y 2050 a.C.

Todos estos datos y otros muchos que se están discutiendo en el Simposio de El Argar en Antas formarán parte de las actas y suponen la base científica para la futura puesta en valor del yacimiento, tal y como tiene planeado el Ayuntamiento de Antas.

¿Qué comían en El Argar?
La investigación de Mederos y Molina no solo se queda en la datación de los restos óseos, sino que también han analizado los isótopos de  nitrógeno 14. Eso da pistas sobre la dieta que tenían esos individuos, pues miden la cantidad de proteínas animales.

Ese análisis ofrece unos resultados cuanto menos curiosos, que han compartido en el Simposio de El Argar en Antas. Los huesos, como si hablaran a través de esos isótopos 4.000 años después, muestran que los niños más pequeños, de hasta 6 años, consumían una elevada cantidad de proteína, lo que sin duda habla de la ingesta de la leche materna. No obstante, tras el destete, estos niños cambiaban su dieta a más alimentos vegetales (papillas, gachas), lo que producía que muchos de ellos no sobrevivieran.

En cuanto al resto de individuos cuyos restos óseos se han analizado, tenían alimentación en la que predominaban las proteínas de origen animales. Aunque con una evidente diferencia entre hombres y mujeres: los varones comían más cantidad de carne que las féminas.

No obstante, entre los restos analizados destaca una niña cuyos valores no coinciden con lo habitual, pues su dieta es más rica en carne. Según los investigadores esto podría evidenciar que procedía de otro asentamiento diferente, lo que significaría que existía movilidad.

En cuanto al análisis de nitrógeno 14 en El Oficio, los investigadores desvelan que los datos sobre las mujeres jóvenes se saltan los patrones, por lo que podrían venir de otros asentamientos. Y es que, según su teoría, había mucha más movilidad entre las féminas que en los varones.

No obstante, indican que estos resultados son muy iniciales y que cuando haya más muestras la información será más rica. Asimismo, esperan que el análisis del estroncio dé más claves sobre la movilidad de las poblaciones.
Edad del Bronce: ¿Cuándo nació el asentamiento de El Argar en Antas?

¿Qué comían en El Argar hace 4.000 años?

¿Qué comían en El Argar hace 4.000 años?
El estudio del isótopo de nitrógeno 14 permite conocer si la dieta de los habitantes del poblado era más rica en carne o en vegetales


Cuenco hallado en el yacimiento del Argar de Antas. / DIARIO DE ALMERÍA

VÍCTOR VISIEDO · 28 Abril, 2022

En el I Simposio sobre El Argar que se celebra en Antas se presentaron este jueves los resultaos del estudio de Alfredo Mederos (Universidad Autónoma de Madrid) y Fernando Molina (Universidad de Granada) sobre los restos óseos extraídos de las tumbas excavadas en los yacimientos de El Argar (Antas) y El Oficio (Cuevas del Almanzora).

Con su investigación han logrado datar de los restos óseos, calculando el inicio de ambos yacimientos alrededor del 2.050 A.C. Pero también han analizado los isótopos de  nitrógeno 14. Eso da pistas sobre la dieta que tenían esos individuos, pues miden la cantidad de proteínas animales.

Ese análisis ofrece unos resultados cuanto menos curiosos, que han compartido en el Simposio de El Argar en Antas. Los huesos, como si hablaran a través de esos isótopos 4.000 años después, muestran que los niños más pequeños, de hasta 6 años, consumían una elevada cantidad de proteína, lo que sin duda habla de la ingesta de la leche materna. No obstante, tras el destete, estos niños cambiaban su dieta a más alimentos vegetales (papillas, gachas), lo que producía que muchos de ellos no sobrevivieran.

En cuanto al resto de individuos cuyos restos óseos se han analizado, tenían alimentación en la que predominaban las proteínas de origen animales. Aunque con una evidente diferencia entre hombres y mujeres: los varones comían más cantidad de carne que las féminas.

No obstante, entre los restos analizados destaca una niña cuyos valores no coinciden con lo habitual, pues su dieta es más rica en carne. Según los investigadores esto podría evidenciar que procedía de otro asentamiento diferente, lo que significaría que existía movilidad.

En cuanto al análisis de nitrógeno 14 en El Oficio, los investigadores desvelan que los datos sobre las mujeres jóvenes se saltan los patrones, por lo que podrían venir de otros asentamientos. Y es que, según su teoría, había mucha más movilidad entre las féminas que en los varones.

No obstante, indican que estos resultados son muy iniciales y que cuando haya más muestras la información será más rica. Asimismo, esperan que el análisis del estroncio dé más claves sobre la movilidad de las poblaciones.
¿Qué comían en El Argar hace 4.000 años?

Así eran las casas de los "almerienses" de hace 4.000 años

Así eran las casas de los "almerienses" de hace 4.000 años
El Ayuntamiento de Antas ha recreado tres viviendas argáricas con todo lujo de detalles para saber cómo se vivía en la Edad de Bronce


Interior de una de las casas argáricas inauguradas en Antas. / VÍCTOR VISIEDO

VÍCTOR VISIEDO · 05 Agosto, 2023

En una meseta, junto a un río que por aquel entonces debía ser caudaloso, prosperó una cultura que fue la más prominente de la península ibérica durante unos seis siglos: El Argar. Era la Edad del Bronce, hace unos 4.000 años. Esos terrenos de lo que hoy es el municipio de Antas esconde bajo tierra aún muchos misterios, a pesar de que a finales del siglo XIX fueran excavados por Luis Siret.

Esos "almerienses" de hace cuatro milenios vivían en casas no muy diferentes de las construcciones tradicionales de hace apenas unas décadas. Eran rectangulares y estaban hechas con un zócalo de piedra y un alzado de cañas atadas con cuerdas de esparto y recubiertas de mortero. El techo era de vigas de madera y cañas. Tres ejemplos de ellas se pueden ver en Antas, a los pues del yacimiento de El Argar. Este viernes se inauguraron para hacerlas visitables al público y contar así cómo era la vida en la Edad del Bronce.


Interior de una de las casas, con un enterramiento en el suelo. / VÍCTOR VISIEDO

Enterrados en las propias casas
En esta sociedad existía una fuerte relación entre la vida y la muerte. Esto se evidencia en las viviendas, donde "convivían" los vivos y sus fallecidos. A diferencia de sus antecesores, por ejemplo los habitantes de Los Millares (Santa Fe de Mondújar), no había una zona diferenciada para la necrópolis, sino que los enterramientos se hacían bajo las casas o en las mismas paredes.



Recreación de un enterramiento en cista, en una vivienda argárica en Antas. / VICTOR VISIEDO

Estos enterramientos demuestran que la sociedad argárica estaba fuertemente jerarquizada y que la casta (o familia) era muy importante. La división en clases sociales se evidencia también en los ajuares funerarios, que podían ser mínimos o albergar decenas o cientos de piezas.

Había dos tipos de enterramientos: en cistas (enterraban el cuerpo entre cuatro piedras planas formando un rectángulo que sellaban con una piedra encima) y en tinajas (enormes vasijas de barro donde introducían los cuerpos). Los cadáveres se colocaban en posición decúbito supino, los hombres mirando hacia el lado izquierdo; las mujeres hacia el lado derecho. 


Ejemplo de enterramiento en vasija, incluyendo un rico ajuar (casa argárica de Antas). / VICTOR VISIEDO

¿Cómo podían convivir con el olor de los cadáveres? Según la arqueóloga Auxilio Moreno, en algunas tumbas se han encontrado ramilletes de plantas aromáticas, como lavanda u hojas de sauce.

Cereales, metales y tejidos
Volvamos a las viviendas. En las recreaciones que se han hecho en Antas se pueden apreciar las diferentes labores cotidianas que realizaban sus moradores, desde la alfarería a la metalurgia, pasando por el trabajo de las pieles y los tejidos. Auxilio Moreno es una de las arqueólogas de la Universidad de Granada que han colaborado en las recreaciones. Explica que "se han hecho con los mismos sistemas de construcción que hace 4.000 años, usando un mortero que las mimetiza con el terreno".

En la primera de las viviendas —es de un tamaño más grande de lo normal en la época, para poder acoger hasta 30 personas durante las visitas guiadas— se han recreado los utensilios que usaban para la moltura de cereales. Hay un banco de molienda, donde las mujeres se arrodillaban para moler el grano, y varios molinos de mano, formados por dos piedras y que podían mover a otra parte. El grano se guardaba en grandes vasijas, como las utilizadas para los enterramientos.


Vista exterior de las viviendas argáricas. / VÍCTOR VISIEDO

También hay molinos de minerales, pues en época argárica era muy importante la metalurgia. Ya apenas se usaban utensilios de sílex, sino que la batería doméstica y los útiles para los trabajos se hacían con metal: primero con cobre arsenizado y luego con bronce (una aleación de estaño y cobre).

En otra de las casas se ven los utensilios destinados a la metalurgia. Crisoles (cuencos con pico vertedero) donde se derretía el mineral y se vertían en los moldes, normalmente hechos con piedra de arenisca, que es más compacta y aguanta las altas temperaturas del metal. Pero en las casas argáricas recreadas en Antas también se pueden ver moldes de cerámica, que se usaban para hacer lingotes. "Normalmente se comercializaban los lingotes, más que las piezas, porque así otros pueblos podían elaborar lo que necesitasen", explica Moreno.


Elementos utilizados en la metalurgia. / VÍCTOR VISIEDO

Hachas planas, puñales, punzones y alabardas son algunas de las herramientas que se pueden ver. Estas últimas, las alabardas, están consideradas como las primeras armas de la historia, pues se cree que fueron concebidas con fines bélicos (atacar a personas), algo que no se da con anterioridad en la historia.

En las tres viviendas recreadas en Antas hay telares, con los que estos antepasados de hace 4.000 años elaboraban tejidos. Se pueden ver utensilios como agujas, piedras de telar, peines y punzones metálicos. "Las mujeres se enterraban con punzones en su ajuar, pero los hombres no", aclara la arqueóloga.


Uno de los telares. / VÍCTOR VISIEDO

Cada detalle de las casas argáricas inauguradas este viernes está cuidado al detalle. Hay repisas que cuelgan atadas del techo o están encajadas en las paredes —Moreno asegura que saben de su existencia por los derrumbes encontrados en las excavaciones—, plantas medicinales (importantísimas para una población como aquella que tenía una altísima mortalidad infantil), y cientos de detalles más que hacen que merezca la pena visitarlas.

Junto a las viviendas había establos, porque estos "almerienses" ya eran ganaderos. Los restos hallados en las excavaciones muestran que había animales ovicápridos, bóvidos, conejos y fauna salvaje como ciervos y jabalís.


Establo junto a las casas argáricas. / VÍCTOR VISIEDO

Ya es posible saber más de la vida de los argáricos hace 4.000 años gracias a la recreación de estas tres viviendas y del futuro Centro de Interpretación de El Argar que abrirá el Ayuntamiento de Antas en unos meses. Se ha abierto una puerta a la prehistoria de Almería.
Así eran las casas de los "almerienses" de hace 4.000 años

martes, 1 de agosto de 2023

La que podría ser la galería de humos más grande de España

La que podría ser la galería de humos más grande de España está en Almería
El último hallazgo sobre la época minera del Levante Almeriense descubre 4 km de túneles


Imagen de las galerías a vista de pájaro. LA VOZ

MARINA GINÉS • 31 JUL. 2023

Más de 130 años de la historia enterrados y olvidados durante varios siglos renacen para sacar a la luz la que podría ser la mayor galería de fundiciones mineras encontrada en España. Así ha sido el descubrimiento de más de cuatro kilómetros de galerías de humos de la fundición de plomo casi intactas, junto a los hornos de calcinación, una auténtica ciudad perdida, que pertenecía a la antigua Fundición de San Andrés, situada en Vera playa.

Los miembros de la asociación protectora de la minería APAMIBE, han sido los encargados de la investigación y la puesta en valor de este patrimonio histórico del Levante Almeriense donde han encontrado esta joya arquitectónica.

Las investigaciones se han llevado a cabo por parte de los investigadores históricos: Magdalena Navarro Arias, Juan Antonio Soler Jódar y José Berruezo García, en colaboración con Antonio Jódar (quien realizó la medición y grabación con dron de la zona) e Ine Thijs (autora de la grabación de las galerías).

Esta antigua fundición de plomo estuvo en funcionamiento entre 1872 y 1912. Los vecinos la llamaban "la serpiente luminosa", ya que según cuentan los expertos, las iluminaban completamente y de noche parecía una serpiente por sus extensas galerías. Construidas debido a que una vez que el plomo era fundido emitía gases por lo que había que alejarlo de la población y los trabajares.

En esta fábrica se fundía el mineral del plomo proveniente de la Sierra Cabrera, que tras una serie de procedimientos generaba el plomo metálico listo para su comercialización. Esta empresa era de gran relevancia en la época minera del Levante Almeriense, contando con economato y cientos de trabajadores.


Ilustración de la reproducción aproximada de la fábrica. Juan Antonio Soler Jódar

A día de hoy, todavía se conservan la mayor parte de estos túneles que podrían contar con un enorme potencial turístico, ya que se trataría del hallazgo de los túneles más largos hasta ahora encontrados de la época de la minería. Desde la asociación en colaboración con el Ayuntamiento de Vera, se encuentran ya trabajando para que se proteja y poder finalmente ponerlo en valor como patrimonio histórico como último objetivo.
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