lunes, 8 de octubre de 2018

La vendimia en la Alpujarra arroja en algunas zonas un incremento del 50%

La vendimia en la Alpujarra arroja en algunas zonas un incremento del 50%

Davinia Sánchez durante la vendimia de hace unos días en una finca de la barriada de Guarros, en Paterna del Río.
Davinia Sánchez durante la vendimia de hace unos días en una finca de la barriada de Guarros, en Paterna del Río. / DIARIO DE ALMERÍA

Continúa la recogida de las uvas de variedades más tempranas en la zona más fría de Almería, pero también de especial tradición vitivinícola
La recogida se alargará hasta casi el mes que viene
FRAN MATURANA 08 Octubre, 2018

La vendimia prosigue su curso con el beneplácito de la climatología, que está acompañando en una recogida que comenzara en la zona más tardía, la Alpujarra, hace poco más de quince días. Y las sensaciones son inmejorables. Hacía tiempo que no se recordaba una cosecha como la actual a causa de los estragos que viene causando el cambio climático en los últimos años, que adelantaba la recolecta almeriense de uva para mediados de agosto y este año se ha demorado hasta principios de septiembre. Por tanto, se desarrollará hasta finales de octubre, o incluso se podría meter en noviembre en algunas variedades más tardías. Aunque quienes se dedican a esta noble labor aseguran que no se ha retrasado, sino que antes era esta la época en la que se recogía.

Las benignas condiciones climatológicas del pasado verano, con temperaturas altas que llegaron tarde y a las que acompañaron noches frescas, unido a una primavera previa que estuvo pasada por agua, ha dado lugar a una maduración sosegada, controlada... en su punto.

Precisamente en la Alpujarra sigue la vendimia. En términos generales, se prevé una campaña con un volumen productivo que ronda el 20% más, pero si hay una zona que sube esta media es precisamente esta. Hace ahora poco más de un año, Diario de Almería acompañaba a la familia Sánchez Serrano en su vendimia en Paterna del Río, a pocos kilómetros de Laujar del Andarax, municipio vitivinícola muy reconocido, y que es otro claro ejemplo de esta cultura donde también cuenta con un gran arraigo.

Si ya el año pasado fue buena, la de este 2018 difícilmente se supere en el futuro. Mientras que en 2017 esta familia recogía en torno a 130 cajas (20 kilos cada una), este año la hectárea con la que cuentan en la pedanía paternera de Guarros ha arrojado un total de 200. Por tanto, un 53,8% más en términos relativos y a buen seguro superará los 3.000 litros.

Eso fue hace menos de una semana, y una vez más, ya se encuentran inmersos en el proceso de producción de su vino, que elaboran tanto en tinto, a base de Tempranillo principalmente, y en menor medida por Merlot (tintos de Burdeos de la zona de Saint Emilion); y clarete.

Un sector que intenta frenar la despoblación
La despoblación del medio rural parece entrar en la agenda política, por eso desde Asaja Almería se recuerda que el sector del vino además de tradición tiene un fuerte carácter familiar en la provincia, generando empleo y contribuyendo a evitar la marcha de población. "Una vez más, la actividad agraria aparece como un elemento de vertebración muy importante, por ello es preciso que las administraciones tengan en cuenta la necesidad de proporcionar herramientas a los que producen, trabajan y viven en el medio rural, para que legislen mirando por sus habitantes", señala Adoración Blanque, secretaria General de la organización, apelando al debate que se está realizando del Proyecto de Ley de la Agricultura y Ganadería en Andalucía.
La vendimia en la Alpujarra arroja en algunas zonas un incremento del 50%

sábado, 15 de septiembre de 2018

El hechizo del Cortijo del Fraile

El hechizo del Cortijo del Fraile
De noche, las piedras del cortijo recobran la vida como si quisieran contar una historia

El hechizo del Cortijo del Fraile
Parte trasera del Cortijo del Fraile. (El Cortijo del Fraile es Marca Registrada)  LA VOZ

Las piedras del cortijo resucitan de noche cuando han pasado los últimos turistas en bañador que por el camino de Rodalquilar se pierden entre los campos buscando el escenario de una tragedia. Cuando anochece las sombras se visten de historias y en medio del silencio la vieja torre de la capilla se asoma a la llanura como un centinela que guarda un secreto. Ya no suena la campana que en otro tiempo marcaba la rutina de aquellos parajes, pero la vida sigue latente bajo sus muros, como si los últimos rescoldos del amor y de la muerte se hubieran quedado encendidos para siempre. De noche se puede escuchar un quejido que sube del suelo, es un eco silencioso que se confunde con el canto de las ranas enamoradas. El cortijo es otro cuando se hace de noche, como si el mundo real se retirara a descansar y dejara paso a los sueños.

Allí, bajo las piedras  del Cortijo del Fraile discurre la vida como un río silencioso que va atravesando la tierra. La historia ha ido dejando su huella por las viejas paredes desahuciadas, en las maderas carcomidas de las puertas, en la soledad aparente del altar mayor de la capilla. Hay restos de energía en el ambiente, fragmentos de otra vidas que han ido creando una atmósfera densa, fértil como los campos que rodean la hacienda.

El lugar lleva años abandonado, pero conserva un poder de atracción brutal, como si una fuerza extraña resistiera al paso del tiempo aferrada a cada piedra de sus muros.

El 22 de julio de 1928 una pasión de amor y celos desató la tragedia y marcó para siempre este rincón perdido al pie de la sierra de Rodalquilar.  Después llegó Lorca para inmortalizar el drama y hacerlo universal. Pero la historia del cortijo empezó a escribirse mucho años antes, cuando los Acosta, una de las familias más influyentes de la sociedad almeriense del siglo XVIII se instaló en sus tierras. Entonces, a la cortijada la conocían como el Hornillo por la importancia que tenía el gran horno del patio central que abastecía de pan a todos los caseríos de la zona.

El Hornillo se convirtió en el cortijo más  pujante del lugar, frecuentado por la alta sociedad de la época con motivo de fiestas y celebraciones religiosas. Para ello, su primer propietario, Antonio Acosta solicitó en 1792 la autorización oficial de la iglesia para “celebrar misas los domingos y días más solemnes,; para que valga el cumplimiento religioso a los nobles que estén de viaje; para que valga a los comensales, huéspedes o sirvientes no nobles; para poder usar altar portátil en la habitación de los enfermos; para celebrar dos días por semana en sufragio de los familiares fallecidos; para poder celebrar una hora antes de la aurora y una después del mediodía, y para que los enfermos puedan confesar y comulgar en su lecho”.

Aunque el 1797 el Papa Pío VI daba el visto bueno a esta petición, tendría que pasar  casi un siglo para que la hacienda del Hornillo pudiera contar con una ermita propia, uno de los grandes anhelos de los Acosta. Fue en enero de 1865 cuando su propietario, José María Acosta y Vejarano, abogado y auditor de guerra, remitió un escrito al Obispado de Almería pidiendo que se le concediera el permiso en los siguientes términos:

“De continuo, en la cortijá están ocupados bastantes mozos de labor, que por la distancia de más de tres leguas de Níjar y más de Huebro, no pueden cumplir en los días festivos con el santo precepto de la Misa. Por lo cual se solicita permiso para levantar una capilla o ermita, como apoyo a la que se proyecta en Escullos”.

En la parte trasera se habilitó una sala, a modo de sótano, donde se ubicó una cripta con doce nichos y un agujero central para enterramientos en el suelo. Fue deseo de don José María de Acosta y Vejarano que el alma de sus familiares y descendientes descansaran en la paz de aquellos parajes solitarios, por los siglos de los siglos. Hoy, de aquellos muertos ya no queda ni el polvo.
El hechizo del Cortijo del Fraile | La Voz de Almería

domingo, 9 de septiembre de 2018

lunes, 23 de julio de 2018

90 años del crimen de Níjar, génesis de ‘Puñal de claveles’ y ‘Bodas de Sangre’ | La Voz de Almería

90 años del crimen de Níjar, génesis de ‘Puñal de claveles’ y ‘Bodas de Sangre’

90 años del crimen de Níjar, génesis de ‘Puñal de claveles’ y ‘Bodas de Sangre’
Francisca Cañadas, novia del crimen de Níjar. Foto: Mundo Gráfico, 1928  LA VOZ

90 años del crimen de Níjar, génesis de ‘Puñal de claveles’ y ‘Bodas de Sangre’
Hoy se cumplen 90 años de la frustrada boda de la madrugada del 22 al 23 de julio de 1928
ANTONIO TORRES  • 23.07.2018

El libro se presentará en Níjar, Almería y en distintos puntos de España. Recordamos que de madrugada, horas antes de que se celebrara la boda, la novia, Francisca Cañadas Morales, dejó plantado a su novio, Casimiro Pérez, y huyó con su primo Francisco Montes Cañadas a lomos de una mula. En el camino de la Serrata, cuando habían avanzado unos cuatro kilómetros, Francisco Montes, jornalero conocido por Curro Montes, cayó muerto a tiros. A ella intentaron estrangularla.

El juicio

La Audiencia Provincial de Almería condenó a José Pérez, hermano del novio burlado. El crimen constituye la génesis de Puñal de claveles, de Carmen de Burgos y de Bodas de sangre de Federico García Lorca, llevada al teatro, al cine, al baile y un referente global.


Fue un suceso de impacto mediático nacional. Ya con la llegada de la televisión, la primera periodista todo terreno, Josefina Carabias, se encargó de la primera boda con retransmisión en directo, la de Fabiola y Balduino. Esa es otra historia. Traemos a estas páginas, algunos extractos del libro.


“Me dijo mi primo Curro [Francisco Montes] ¿qué puede ofrecerte Casimiro? Se casa contigo por el interés solamente. No te quiere. Y, además, no tiene donde caerse muerto. Fúgate conmigo y nos casamos en cuanto amanezca. Luego, tu propio padre será el primero que se alegre del cambio”.

La declaración

“Como mi primo me gustaba más que mi novio (termina la declaración de Frasquita) y como lo que me prometía era mejor que la vida que me esperaba junto a Casimiro, lo pensé a solas en mi cuarto, mientras me vestía el traje de boda, y cuando mi primo, dándole la vuelta al cortijo, vino a mi alcoba, le dije: - Ahora o nunca. Llévame contigo antes de que Casimiro despierte y llegue mi cuñado. Y nos escapamos en el caballo de Curro Montes.”


Desde el calabozo Otro documento excepcional del caso, insólito e impensable en estos tiempos, apareció en Diario de Almería.


El informador logró acceder al calabozo para realizar una entrevista con la novia. Francisca seguía detenida y el periodista logró un permiso exprés para conseguir las declaraciones exclusivas y sensacionales de la protagonista.


Aparece sin firmar en la portada del mismo día 27 de julio, y no incluye el texto de las preguntas, solamente las respuestas de la novia, en un formato inusual pero visionario para dar todo el alcance y protagonismo a cada uno de los testimonios de Francisca.


Destacamos la gran madurez psicológica de Francisca Cañadas, tras el crimen cometido por su cuñado. Entereza y emoción en unas palabras para la posteridad, un documento histórico único, ya que fue la única entrevista, en caliente, que Francisca concedió en toda su vida después de los hechos.

Sociedad sin conciencia

Solo la elocuencia que mostró con su silencio le dieron la razón, se evaporó de una sociedad atrasada para su época, despiadada y sin conciencia, cruel en los comentarios y acusaciones populares. Así continúa el relato periodístico que da paso a la entrevista: “Yo no quería ni novio y sí en cambio estaba enamorada de mi primo, y eran mis grandes deseos que este me dijera algo de amores, pero como mi primo no me hablaba nunca de esto, es por lo que me decidí a ponerme en estado con Casimiro”. “Yo no sospechaba nada, pero veía a mi primo y me alegraba ¡era tanto lo que me gustaba!. - Sí, pero a pesar del tiempo que llevaba en relaciones con mi novio no podía olvidar la gran ilusión que por mi primo sentía”.

Una difícil decisión

El relato continúa con estas otras declaraciones: “Yo no había dicho nada a nadie que quería a mi primo, eso lo he dejado para mí, (Nuestra interlocutora matiza estas palabras con un gesto picaresco) - Cómo tratarlo, si que lo trataba y hasta con él he tenido bromas, pero como primo. - Sí, sí; esto se lo decía yo, siendo la novia de Casimiro y con el decidido propósito de ver si picaba, y así poder realizar yo las ilusiones de mi vida”.


“No, no; Casimiro es buen muchacho, trabajador y honrado, no teniendo nada de que tacharlo para que yo pudiera despreciarlo pero la ilusión de mis amores era mi primo. - Sí; Yo quiero mucho a mi hermana y a mi cuñado, pero mucho más quería a aquel desgraciado hombre con quién me iba”. El libro supone una revisión historiográfica extraordinaria con nuevos detalles inéditos.
90 años del crimen de Níjar, génesis de ‘Puñal de claveles’ y ‘Bodas de Sangre’ | La Voz de Almería: Hoy se cumplen 90 años de la frustrada boda de la madrugada del 22 al 23 de julio de 1928

Mojácar la Vieja, abandonada en el s.XIII por conflictos con el Reino de Aragón | La Voz de Almería

Mojácar la Vieja, abandonada en el s.XIII por conflictos con el Reino de Aragón

Mojácar la Vieja, abandonada en el s.XIII por conflictos con el Reino de Aragón
Cerámica encontrada en el yacimiento mojaquero. Foto: Memolab  LA VOZ

Mojácar la Vieja, abandonada en el s.XIII por conflictos con el Reino de Aragón
Los arqueólogos que excavan el yacimiento dan casi por descartada la teoría de un terremoto
VÍCTOR VISIEDO   • 23.07.2018


Poco a poco, Mojácar la Vieja va desvelando sus secretos. Ese cerro que contempla a la actual ciudad desde el Valle de las Pirámides está siendo escudriñado por los arqueólogos desde hace tres semanas para conocer más del antiguo asentamiento mojaquero. ¿Por qué lo abandonaron sus habitantes para asentarse en el emplazamiento actual?


Según los restos de cerámica encontrados, el asentamiento estuvo habitando en época andalusí entre el siglo VIII y el XIII. Los expertos dan por casi descartada la teoría de que un terremoto fuera la causa del abandono de la ciudad. “La ciudad se despobló en el siglo XIII y el terremoto se sabe que fue en XV”, explica Lara Delgado, historiadora y encargada del programa de difusión de la excavación.


Por ello, la principal teoría ahora mismo es que, probablemente, “se abandonase el cerro en una época de conflicto con el Reino de Aragón, para estar mejor defendidos”. Y es que, la actual montaña donde se ubica Mojácar, con una base de roca que la hacía más fuerte y segura.

Un nuevo aljibe

A lo largo de las tres semanas que lleva en marcha la excavación, ya se han hecho algunos descubrimientos muy interesantes. “Hemos encontrado la entrada a la zona fortificada, parte de los lienzos de la muralla y torres,  a parte de restos de cerámica, que están sirviendo para datar el yacimiento”, explica la historiadora.


Además, uno de los hallazgos más relevantes es un segundo aljibe, hasta ahora desconocido, en la parte alta del cerro. Sí que se sabía de uno de grandes dimensiones que corona la montaña. Dentro de uno de estos aljibes se ha encontrado “restos óseos de un animal pequeño y de cuatro patas”, lo que podría dar pistas sobre el uso de la ganadería en la ciudad.


También en esa parte superior de Mojácar la Vieja han aparecido diferentes estancias de uso militar, con bolaños (bola o pelota de piedra) que se usaba para disparar en las catapultas. “Hay diversos materiales que nos hablan del uso militar”.


La excavación encara ya la fase final de este primer acercamiento al yacimiento, que culminará a final de este mes. ¿Qué más secretos desvelará la vieja ciudad?



Mojácar la Vieja, abandonada en el s.XIII por conflictos con el Reino de Aragón | La Voz de Almería: Los arqueólogos que excavan el yacimiento dan casi por descartada la teoría de un terremoto

domingo, 15 de julio de 2018

Almería y el doctor Marañón | La Voz de Almería

Almería y el doctor Marañón | La Voz de Almería

Una madrugada de 1928 apareció por Almería el intelectual de mayor relumbrón de aquella España
Almería y el doctor Marañón
Marañón con pajarita, a su lado el pintor Zuloaga y el escritor Pérez de Ayala, en Almería, junto a la directiva del Colegio de Médicos.  LA VOZ

  • MANUEL LEÓN
  •  
  • 21:37
  •  
  • •
  •  
  • 14.07.2018
  •  
  • / actualizado a las 12:02
  •  
  • •
  •  
  • 15.07.2018
Nada más pisar suelo almeriense en la medianoche del 11 de junio de 1928,  el doctor Marañón y sus dos ilustres acompañantes sacaron hospedaje en el Hotel Simón y pidieron al servicio, no un emparedado de mantequilla o una sopa bullabesa, sino una ración fresca de camarón de la bahía.

Después salieron un rato a desentumecer las piernas por el Paseo del Príncipe en esa madrugada almeriense en la que hablaron probablemente del ambiente de los cafés, del calor húmedo del Mediterráneo y de la situación política del Gobierno de Primo de Rivera al que querían ver sustituido por una República.

Quizá nunca antes se había juntado en esa ciudad,  tan fuera de juego de todo,  un trío de ases de tal calibre: acompañaban al insigne médico Gregorio Marañón,  el pintor costumbrista Ignacio Zuloaga y el renombrado escritor Ramón Pérez de Ayala. También iban con ellos Dolores Moya y Valentine Dethomas, esposas de los dos primeros.

Cuando Marañón pisaba por primera vez ese empedrado almeriense ya era una celebridad en esa España aún ruralizada y en esa Europa de entreguerras, aunque apenas frisaba los 40.
Su principal pilar profesional era la ciencia, la medicina, la endocrinología, pero el espíritu enciclopédico de Marañón le permitió ser también un sólido pensador e historiador, que escribía con una pluma mucho más elegante que la de muchos historiadores oficiales. Gregorio Marañón llegó por primera vez a Almería esa madrugada casi veraniega procedente de Córdoba porque había sido invitado por el Colegio de Médicos a dar una conferencia. 

Unos días atrás, el eminente galeno cursó telegrama al presidente del Colegio, Juan Antonio Martínez Limones, aceptando su invitación y anunciando su llegada a la ciudad para reunirse con sus colegas almerienses.

Era entonces el Colegio de Médicos de Almería, creado en 1901, una de las instituciones con más presencia en la vida política y social almeriense, con continuos actos culturales y científicos en su  sede entonces en la Plaza del Marqués de Heredia, antes de trasladarse a su actual emplazamiento en la calle Gerona.

Amaneció el día y tras asearse en una palangana y pedir un opíparo desayuno junto al pintor y al escritor, en el hotel de Rodolfo Lussnigg, el conferenciante bajó por el Paseo, giró por la calle Lachambre y entró en el salón principal del Colegio donde fue recibido con una aclamación por decenas de asociados.

Allí estaba la creme de la creme de la medicina almeriense de la época: el presidente Juan Antonio Martínez Limones, Eduardo Pérez Cano, los hermanos José y Manuel Gómez Campana (padre de los Gómez Angulo), Juan Company Jiménez, José Cordero Soroa, Juan Capella o Antonio Villaespesa Quintana, primo del poeta y hermano de Joaquín Villaespesa, estudiante de medicina que sería ejecutado después dela Guerra en una de las tapias del Cementerio de Almería tras ser encartado en el proceso del Parte Inglés.

Se caracterizó ese ramillete de médicos almerienses de los años 20 y 30 por irrumpir muchos de ellos en política, casi todos desde el ala liberal y algunos de ellos, como Juan Company, que fue tesorero del Colegio, fue mandado por masón al exilio forzoso a México. Precisamente Marañón realizó gestiones hasta donde pudo para su regreso, aunque lo hizo a Valencia donde murió en 1951. Uno de sus nietos, Francisco Pérez Company fue muchos años después presidente del Colegio de Médicos.

Tomó la palabra esa mañana Juan Antonio Torres Limones, jefe de la beneficiencia municipal, para presentar a Marañón y a sus dos amigos y compañeros de viaje. Zuloaga era ya un aventajado pintor aficionado a reflejar en sus lienzos escenas de ciegos, pescadores, campesinos y toreros en el redondel.  Pérez de Ayala era también un proteico escritor asturiano triunfador en Madrid, tras ser apadrinado por su paisano Leopoldo Alas Clarín. 

Los tres viajeros, protagonistas de excepción esa mañana en Almería, lideraron, junto a Ortega y Gasset la Agrupación al Servicio de la República, que aceleró la salida de España de Alfonso XIII tras las elecciones plebiscitarias d 1931,  aunque el propio Marañón fue médico personal del monarca. 

Después, el clan de los tres se desengañó también con Azaña y con esa República que no era la que ellos habían soñado. Y el médico aborreció la persecución religiosa y la quema de conventos.
 Tomó, pues, la palabra, Marañón ante esa pléyade de médicos almerienses. Y aunque la conferencia versaba sobre los estados hipoglucémicos y los síndromes y problemas de la diabetes,
Marañón introducía sin cesar subordinadas sobre las costumbres sociales del país, los alimentos más populares, el calzado o hasta el peinado más en boga.

Recibió una notable ovación al terminar de conferenciar a capella, sin  un solo papel en el atril, dejando palabras premonitorias como éstas: “En la historia hay una cosa absolutamente prohibida: el juzgar lo que hubiera sucedido de no haber sucedido lo que sucedió”.

Marañón pasó luego a saludar uno a uno a todos los asistentes que lo volvieron a felicitar. El acto concluyó con un almuerzo que se celebró en el mismo salón del Colegio que fue servido por el Café Viena. Entremeses variados, huevos a la romana, merluza a la holandesa, crestones a la irlandesa, rosbeef a la moda, pudding, frutas, café, rioja, champagne, licores y habanos fue  el menú servido para la ocasión. Las señoras fueron distinguidas con el ramo de flores que adornaba la mesa de la presidencia y terminada la comida, los invitados fueron despedidos a las puertas y en el patio del hotel por un nutrido grupo de representantes políticos y sociales de Almería. 

Este formidable tríptico de la intelectualidad española de la época emprendió viaje a Granada donde pernoctaron. Marañón regresó a Almería en 1950 para visitar a un amigo enfermo en la Casa de Socorro. 

Después volvió a acercarse a la provincia, pero no físicamente, sino a través de la escritura de un libro titulado ‘Los tres Vélez’ donde recoge la semblanza y traza un estudio psicológico de los tres primeros marqueses de Los Vélez, los tres primeros Fajardos, que se publicó de forma póstuma en 1960. 

Almería y el doctor Marañón | La Voz de Almería