jueves, 27 de agosto de 2015

Antonio Biosca, el rey del área del Betis en 12 temporadas

Antonio Biosca Pérez nació el 8 de diciembre de 1949 en Almería. Se inició en el fútbol en el conjunto del Plus Ultra de su localidad natal, desde el que pasó al Calvo Sotelo en Puertollano. A los ventitrés años de edad llegó al club de Villamarín de la mano de Antonio Barrios, y en su primera temporada, la 1971/72, ya debutó en encuentro liguero frente al Celta de Vigo. 




Datos personales

Nombre completo: Antonio Biosca Pérez

Nacimiento: Almería, España, 8 de diciembre de 1949

Nacionalidad(es): español

Carrera en el Fútbol

Debut deportivo (Plus Ultra de Almería)

Posición Defensa

Goles en clubes 8

Retirada deportiva 1983 (Real Betis Balompié)


Antonio Biosca Pérez (nacido el 8 de diciembre de 1949 en Almería, (España), fue un futbolista español internacional.

Inició su carrera deportiva en equipos como el Baleares, el San Quintín, el Plus Ultra, y el Calvo Sotelo.

Jugó en la Primera División del fútbol español en el Real Betis Balompié entre 1971 y 1983. Ocupó posiciones de defensa central pero también de medio campo, y jugó 219 encuentros en la categoría de oro, marcando 8 goles.

Fue tres veces internacional con la selección española de fútbol, representando a España en el Mundial de Argentina 1978. Debutó el 26 de abril de 1978 en un España 2 - México 0 disputado en la ciudad de Granada. Durante la fase final, jugó dos partidos: uno contra Brasil, con un resultado final de 0-0, jugado en Mar del Plata el 7 de julio de ese mismo año, y el que terminó su carrera internacional: el España 1 - Suecia 0 jugado en Buenos Aires el 11 de julio.

Estableció su residencia en la ciudad de Sevilla donde vive con su familia, apartado ya de la práctica futbolística.

ANTONIO BIOSCA
El área chica en un piso de Trifón

Vino de Almería a Sevilla pasando por un lugar de la Mancha del que sí quiere acordarse. De Rusia a Segunda, de Segunda al Mundial, vaivenes de un zaguero con alma de interior.
FRANCISCO CORREAL | ACTUALIZADO 13.10.2014


Antonio Biosca evoca junto a la conquista de Almería su particular conquista heliopolitana de Sevilla.

EL fútbol es un reloj de arena de gran precisión mnemotécnica. Los gemelos José Raúl y David acaban de cumplir 39 años. Uno trabaja de cajero, el otro en un edificio de la Cartuja. Su padre, como la película de Kusturica, estaba en viaje de negocios. "Me cogió en Alicante con la sub 21 para jugar un partido contra Turquía, de allí fuimos a Barcelona a jugar contra Dinamarca. Algunos me confundieron con el otro Biosca que jugó en el Barcelona y era el segundo de Kubala en la selección. Hasta creían que era yo el que había tenido un lío con Lola Flores. No volví a Sevilla hasta una semana después".

Antonio Biosca Pérez (Almería, 1948) es puro manquepierda, 13 temporadas en el Betis. Tres inolvidables. El 25 de junio de 1977 participa en la conquista de la primera Copa del Rey frente al rey de Copas, el Athletic. El 7 de junio de 1978 suple a Migueli en el Mar del Plata, el España-Brasil del Mundial de Argentina. En 1979, el ascenso. Con Julio Cardeñosa, tuvo la rarísima oportunidad de disputar un Mundial de fútbol estando en Segunda División. "Cuando nos llamó Kubala ya estábamos descendidos". Estaba demasiado lejos en el campo para evitar que Amaral despejara aquel balón imposible. "Julio se confió y le dio despacito, Leal pudo aprovechar el rebote".

Biosca viaja desde Almería hasta Sevilla con un paréntesis manchego en el Calvo Sotelo de Puertollano. "Nunca bebí de la famosa agua agria, decía la leyenda que quien la bebía se quedaba a vivir allí y se casaba con una del pueblo. Yo no me quedé, pero me casé con una manchega". La madre de los gemelos, antes de Clara, que nació en La Mancha y vive en Brasil con su marido argentino, y después de María, cuidadora y peluquera de perros.

Presencias y ausencias se cruzan en la memoria trepidante de un futbolista que creció en el barrio almeriense de los Cortijillos de Belén. "La primera vez que pisé el campo del Betis fue con el Plus Ultra de Almería, que presidía mi compadre Carlos Ruiz. Estaba recién muerto mi padre y yo venía de luto. Nos hicimos una fotografía en la plaza Virgen de los Reyes, junto a la Catedral".

El Calvo Sotelo era un gallito de la Segunda División. "Tenían una plantilla muy buena y había dinero". En uno de sus primeros partidos con el Calvo Sotelo, en Mallorca, Pereda, el cómplice burgalés del gol de Marcelino a la URSS, le rompió los ligamentos cruzados. "Estuve ocho meses de rehabilitación en Madrid y me quedé en el hotel Carlton".

Llega al Betis en la temporada 71-72. "Nos quedamos seis o siete futbolistas en un piso de Trifón. Estaban Rodríguez, Cobo, López, un tal Arrieta que vino de la Real Sociedad. De allí me fui a López de Gómara a un piso que le alquilé a Telechía". Retrasó su debut porque un árbitro sevillano le echó cuatro partidos en un Calvo Sotelo-Oviedo. "Era Álvarez Margüenda. Después se portó muy bien conmigo. Actuó de testigo cuando un chico atravesó indebidamente por República Argentina". El banco de Almería de la plaza de España está justo delante de la Oficina de Extranjeros. "Viví la etapa de los oriundos, esos futbolistas de padres españoles. Al Betis llegó Anzarda". Biosca está imbatido como internacional: dos victorias frente a México y Suecia, un empate con Brasil. Se midió a un delantero centro sueco "grande y con barba. Siempre lo superaba porque me quedaba arriba. Lo que hacía Santillana y ahora está aprendiendo Cristiano Ronaldo". Recuerdos gauchos. "En La Martona nos metieron en un sitio de caballos. Para ducharte tenías que agarrar la cortina, estaban pegadas con ventosas. Compartía habitación con Cardeñosa. Miguel Ángel y Santillana se enfadaron, yo me fui con Santillana y Julio con Miguel Ángel".

Sus dos goles en semifinales al Español le dieron al Betis el pasaporte para la final del 77. Desde entonces se reúnen los viernes últimos de mes. Y la Parca empieza a anotar bajas. "Cuando daban las habitaciones los entrenadores, Benítez miraba debajo de las camas y en los armarios. Una vez me metí dentro de un armario y le di un buen susto. En un partido contra el Barcelona, saltamos Marcial, Benítez y yo y le rompí la barba. Se acordaba de mí, del loco como me llamaba, cada vez que se afeitaba". Con Alabanda compartió habitación en el hotel Macarena en un partido de la selección sub 21 en Sevilla ante Turquía. "Pegaba unos ronquidos que no me dejaban dormir. Le pedí a Ángel Mur el cambio de habitación. Era un equipazo: Santillana, Del Bosque, Camacho".

Hijo de José y Emelina, sus hermanos mayores, Juan y José, murieron. "Yo nací de penalti en la prórroga". El Sevilla es el equipo al que más goles le marcó, con uno muy meritorio a Superpaco.
El área chica en un piso de Trifón




Antonio Biosca debuta con el Calvo Sotelo en 1969

El 11 de mayo de 1969 Antonio Biosca hacía su debut en Segunda División en un Calvo Sotelo 3 Mestalla 1 correspondiente a la jornada 34 del Campeonato de Liga. Debutaba en el campo de Encaso frente a un filial valencianista en el que formaban jugadores que después pasarían por la disciplina del Real Betis Balompié, como Nebot ó Nolito.

En el equipo de Puertollano se alineaban jugadores que habían pasado ya por el Betis, caso del gallego Posada, o que luego pasarían a las filas béticas, como el meta Eduardo García Fernández, el defensa central Francisco Javier Torrens ó el delantero Rufino Rodríguez.

El Calvo Sotelo era un equipo de la zona media de la tabla que en algunas ocsiones incluso tuvo cerca el ascenso a Primera División. Era todo un clásico en la Segunda División, en la que se mantuvo hasta 1978.

Antonio Biosca había llegado a comienzos de esa temporada al filial procedente de su Almería natal.

Pronto destacó apuntando muy buenas maneras, y en la temporada 1971-72 ingresó en el Real Betis Balompié.



Con ocasión de su debut con el equipo del Calvo Sotelo fue entrevistado por el diario AS el 24 de mayo de 1969
Antonio Biosca debuta con el Calvo Sotelo 1969 | Historia del Real Betis




En las 12 temporadas que perteneció al Betis, Biosca pasó de ser un lateral izquierdo que no destacaba mucho, a desempeñar la labor de central marcador con pleno acierto, incluso subiendo, cuando era necesario al ataque. Su cualidad principal fue, probablemente, el mando que ejercía en la defensa bética en una época en la que estaban a su lado hombres de la categoría de Bizcocho, Cobo o Benítez. En la consecución de la Copa del Rey colaboró de forma decisiva, al ser el autor de los dos tantos verdiblancos en el encuentro de vuelta de semifinales frente al Español de Barcelona.

Entrevista Antonio Biosca 1977 | Historia del Real Betis

El 23 de junio de 1977, a escasos dos días de la gran final de Copa contra el Athletic Club, se publicó en El Mundo Deportivo de Barcelona esta entrevista con Antonio Biosca, quien, con sus dos tantos en el partido de vuelta de semifinales contra el Español, había sido el gran protagonista.

El remate de cabeza de Biosca contra el Español que llevó al Betis a la final
El remate de cabeza de Biosca contra el Español que llevó al Betis a la final

El 11 de junio en Sarriá el Español venció 1-0; el 18 de junio en el Villamarín a falta de tres minutos para el final del partido se mantenía el agónico empate a 0, cuando Biosca, incorporado al ataque desde su posición de central, lanzó un disparo desde la frontal del área que valió igualar la eliminatoria y alcanzar la prórroga.

En ella un nuevo remate suyo, que aparece aquí reflejado, en un lanzamiento de córner de julio cardeñosa desató la locura en los graderíos del Vilamarín.

46 años después el Betis volvía a una final copera. Antonio Biosca nos lo cuenta.

Fue el verdugo del Español. Si Antonio Biosca, el central verdiblanco, no marca el pasado sábado aquellos dos goles, a estas horas los blanquiazules estarían preparando su viaje a Madrid, a la final de la Copa del Rey. Pero no, será el Betis el que dispute, gracias a sus dos afortunados remates: un potente zurdazo desde fuera del área y un espléndido cabezazo, que otorgaron a los verdiblancos el pasaporte para la final.

Con el jugador almeriense de nacimiento, y desde hace seis temporadas bético, hemos charlado de lo que fue la reciente eliminatoria de semifinales ante el Español, y de lo que puede ser el próximo sábado la final de Copa.

–      Muchos apuros para eliminar al Español, ¿no?

–      ¡ Y tantos ¡ El Español es un gran equipo y nos costó trabajo remontar la ventaja que ellos traían de Barcelona

–      ¿Usted fue quien la remontó personalmente?

–      No, yo no. Todos los jugadores del Betis. Yo sólo tuve la fortuna de hacer los goles.

–      ¿Y qué han significado éstos?

–      La mayor alegría de mi vida como futbolista

–      Usted, pese a su posición retrasada, acostumbra a rematar mucho y a hacer goles ¿no?

–      Pues sí, cada temporada caen algunos; pero no como los del sábado, esos fueron especiales

–      ¿Y cómo fueron?

–      El primero se inició en una jugada de López; yo fui adelante como había hecho minutos antes en otro remate; le pedí el balón y ví hueco. Le pegué con toda la potencia que puede y el tiro, como llevaba efecto, Echevarría no lo pudo atajar

–      ¿Ayudó el portero españolista, Biosca?

–      No; sinceramente creo que no; era un tiro difícil porque salió con potencia y con efecto

–      ¿Y el segundo gol?

–      Vino como consecuencia de un córner que lanzó Cardeñosa; levanté la mano indicándole que lo tirara pasado, vi llegar el balón y me lancé por él con la cabeza y acerté

–      Biosca, cuando faltaban tres minutos y el Español tenía a su alcance la final de Copa ¿qué pensaba?

–      Que aún teníamos posibilidades. Hasta el último minuto siempre hay ocasiones para remontar un tanteo; yo tenía ilusión y confianza en que llegaríamos a la final. Dios nos ayudó y allí estaremos.

–      ¿Qué va a pasar el sábado en Madrid?

–      ¡ Cualquiera sabe¡ En fútbol no hay pronóstico

–      ¿Pero el Athletic sale como favorito?

–      Sí, eso dicen todos

–      ¿No tienen razón al decirlo?

–      Puede que la tengan, porque el Athletic de Bilbao ha hecho muy buenos partidos últimamente y goles con facilidad

–      ¿También los hará al Betis?

–      No; al Betis, no. En las últimas temporadas cuando perdimos ante el Athletic, lo hicimos por la mínima.

–      ¿Por ejemplo este año?

–      Sí, en la primera vuelta, porque en el Beito Villamarín les ganamos; allí en San Mamés perdimos de penalty. Un penalty que me señaló García Carrión por un supuesto inexistente derribo a Churruca.

–      Pues García Carrión será el árbitro de la final

–      Bueno, no importa; él tratará de hacerlo lo mejor que pueda; es un encuentro de mucha responsabilidad y le deseo suerte

–      Decíamos antes, Biosca, que el Betis iba a ir como víctima al Vicente Calderón

–      Pues que no se fíen

–      ¿Pero eso no da cierta ventaja eso de jugar en plan de víctima?

–      No sé, no sé, lo que le puedo asegurar es que el Betis luchará con todas sus fuerzas, y que si el Athletic es mejor, pues que lo demuestre y nos gane. Nosotros, si perdemos, seremos dignos subcampeones.

–      ¿Habrá nervios?

–      Yo siempre los tengo antes de salir al campo; pero cuando llevo un par de minutos jugando, se me olvidan

–      Usted seré el encargado de marcar a Carlos, ¿le preocupa?

–      Carlos es un excelente jugador, que está en racha goleadora; pero esta racha se le tendrá que terminar, digo yo. ¿Y por qué no puede ser el sábado ante el Betis? Yo trataré de sujetarle, porque es peligrosísimo, sobre todo en los remates de cabeza. Pero el Athletic no es solo Carlos

–      ¿O sea, que también teme a los demás jugadores?

–      Temerlos no, respetarlos sí. Sobre todo a los de medio campo para arriba.

–      ¿Cuál es el secreto de la buena temporada realizada por el Betis?

–      El compañerismo existente en la plantilla, sin lugar a dudas
Fuente: Ricardo Ríos en El Mundo Deportivo 23 de junio de 1977
Entrevista Antonio Biosca 1977 | Historia del Real Betis


Fotografía de Biosca


HEMEROTECA ABC  10/06/2001 | Deportes | - Abc.es
Antonio Biosca, el rey del área del Betis en 12 temporadas
POR M. FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA Actualizado 10/06/2001

Tiene 52 años y se fue del Betis con 34, pero sigue siendo bético, vive en Sevilla y «aquí estaré hasta que me muera, allá por los noventa años...»

Empezó a jugar en su tierra, Almería, pasó por el Calvo Sotelo de Puertollano, donde estuvo tres temporadas con Peñafuerte de entrenador y, desde allí, de la mano de éste y de José María de la Concha, llegó al Betis. Aquí jugó doce temporadas y, después, se fue a su casa dejando en los partidos de veteranos su única relación con el fútbol. Tiene cincuenta y dos años. No ha puesto un gramo desde sus tiempos en activo y va por la vida como por el fútbol iba: dando la cara, al pan, pan y al vino —aunque lo suyo es la tónica— vino, por derecho, de ley, aunque sea puro temperamento.

—¿De qué jugabas en el Calvo Sotelo?

—De lateral izquierdo.

—Pero en el Betis...

—Jugué de extremo, de interior izquierda, de centrocampista, de lateral y, también, de central, que es donde me sentía más a gusto.

—Y, encima, marcabas goles...

—En Segunda, con Szusza, marqué once.

Llega al Betis en la temporada 71-72, baja y sube el equipo con Szusza y por allí empieza a gestarse el Betis de la primera Copa del Rey.

—El Betis, entonces, tenía un buen equipo, pero es que formábamos un grupo de amigos. Tanto que todavía seguimos siéndolo. Este equipo que ganó la Copa del Rey había llegado, el año anterior, a semifinales.

—Un día me comentó el Canijo (Cardeñosa, claro) que aquel equipo pudo haber conseguido un título...

—Hombre, con refuerzos sí, pero el presidente Núñez, que ha sido el mejor presidente del Betis, y lo digo a boca llena, no quiso endeudar al Betis y estábamos justitos.

—Llegas a la selección con Kubala. Creo que debiste ir a la selección antes de lo que fuiste y muchas veces.

—Pero no era lo mismo entonces estar en el Barcelona o en el Madrid que en el Betis. Ahora es diferente. Antes, Madrid o Barcelona. Hombre, si hubiese estado en algunos de estos equipos, hubiera sido otra cosa. Y allí estaban Migueli y Benito, aunque yo no quiero compararme con ellos...

—Tú no te comparas, pero yo sí: tú eras mejor que Benito y que Migueli. Por cierto, ¿cuántas ofertas te hicieron?

—A la vuelta del Mundial de 1978 me dijeron aquí que el Canijo se iba al Barcelona y yo al Madrid. Pero no nos fuimos. Estábamos en Segunda. Pero ¿qué pasa? ¿Que en Segunda no se puede jugar? Hombre, lo que pasó en el Betis el año pasado, cuando descendió, que hubo quienes no quisieron jugar en Segunda... Nosotros estábamos muy a gusto aquí, tanto en Primera como en Segunda. Podríamos haber ganado más dinero por ahí, pero aquí estábamos muy bien y, además, nosotros descendimos al equipo y nosotros también lo subimos.

—En el caso del Canijo y el tuyo erais, encima, mundialistas...

—Hombre, aquí nos subieron el contrato y estábamos contentos.

—La Copa del Rey. Todo el mundo se acuerda de la final pero, para llegar a aquella final, hizo falta ganar una semifinal ante el Español. Y en aquella semifinal los goles fueron de Antonio Biosca...

—El año anterior, en la entonces Copa del Generalísimo, también marqué yo un gol, contra el Zaragoza de Diarte. Y en ese año de la final marqué los dos goles: en el primero, avancé desde el mediocampo. Tiré. Estaba Echevarría de portero. Se le escapó y entró. El segundo fue en un córner que sacó el Canijo. Yo se la pedí. Me la puso como la ponía el Canijo, me anticipé a la defensa y cabeceé.

—Dos goles importantísimos...

—El equipo llegó a la final por esos goles, pero yo era un jugador de club y nunca quise presumir. Si hubiese sido otro futbolista, a lo mejor estaba todavía en los periódicos. Aquello fue una cosa muy grande para mí y, eso sí me alegra, que, a pesar del tiempo que ha pasado, hay gente que se acuerda, me lo recuerda y, a veces, hasta me da corte, pero me pone también muy ancho. Incluso dicen que estoy igual que cuando jugaba.

—Es que estás igual.

—Pero ya tengo 52 años y me fui del Betis con 34.

—Cuando te fuiste del Betis, ¿fichaste por algún equipo?

—No. Me pude ir al Tenerife o al Granada, pero decidí no jugar más. Gracias a Dios no me hacía falta seguir. Estaba, además, un poco quemaíllo, no por el fútbol, sino por la gente que rodea al fútbol. Porque hay personas que no tienen sentimientos.Yo decía que lo más honrado que había en el fútbol era el escudo del Betis y... el balón. A mí en el Betis, se me pagó, aunque yo lo que cobré me lo gané en el campo, no fuera, y por lo menos, me hubiese gustado que me hubieran dado las gracias. El único que me escuchó fue Juan Salas Tirado.

—¿Vas al Betis?

—No, porque me pongo muy nervioso. Y cuando veo la impotencia que veo en algunos futbolistas me dan ganas de...

—¿Te suben las pulsaciones?

—Pues me suben. Y mira que yo tengo, en reposo, entre cuarenta y cuarenta y dos. Pero veo los partidos y me pongo de una mala leche...

—¿Dabas tanta leña como se decía?

—Yo iba al choque fuerte. Y entraba duro, pero yo no lesioné a nadie. Bueno, lesioné un día a Antonio Benítez, que le pegué un cabezazo en la barba y se la partí. Y me decía Antonio: «¿Y por qué no se lo diste a Marcial en vez de a mí? Cada vez que me afeito, me veo la barba partida y me acuerdo de ti». Yo no he sido un jugador duro, sino fuerte. Sin embargo sí he sido duro cuando le daban a mis compañeros. Al Canijo, por ejemplo, o a Gordillo. Entonces se me cruzaban los cables. En una gira que hizo el Betis jugamos en Chile y Pato Yáñez le hizo una entrada a Esnaola que por poco lo parte. Lo cogí en la banda y le di una que me echaron a la calle. Por poco lo mato. Muchas veces he defendido a los demás y me he perjudicado yo. Pero soy así.

YO NO SÉ QUE PASA...

Sale por medio, claro, la rivalidad. Y Biosca se acuerda de aquel cuatro-cero que le metieron al Sevilla en Heliópolis.

—¡No me voy a acordar! Yo le marqué el segundo gol a Paco y le di un corte de mangas. No me arrepiento. Y al año siguiente le marqué un gol de cabeza a Buyo. Yo le tenía ganas al Sevilla, lo mismo, y es lógico, que los del Sevilla nos las tenían a nosotros. Había una rivalidad, unas ganas de ganar y unas ansias que ahora no se ven. Ahora parece que a los jugadores les da igual. Yo no sé qué pasa ahora.

—¿Qué delantero te dio más trabajo?

—Lobo Diarte. Estaban Quini, Santillana, Rubén Cano, pero, como delantero centro, el Lobo. Un superdotado. Arrolló en el Zaragoza y el Valencia y en el Betis hizo buenísimos partidos.

—¿Y de rivales duros?

—Había un Fran en el Granada que me pegó un día un codazo y, en el segundo tiempo, le pegué una mascá —menos mal que no había cámaras— que me dejó una cicatriz en la mano.

—¿Sigues montando en bici?

—Ahora no. Hubo un tiempo en que sí y me iba y venía a Carmona o a Las Pajanosas. Después aprendí a jugar al tenis, pero no sabía darle del revés y me cambiaba de mano la raqueta. Corría mucho y le costaba a la gente ganarme.

—Defínete como futbolista.

—Jugador de club. Lo mío era trabajar y cumplir. Elástico y flexible. Mido 1,75 y he marcado a delanteros que me sacaban dos cuartas pero se las quitaba por alto. ¿Que cómo es que me quedaba parado en el aire? Yo creo que se nace con eso.

—Aquella final de la Copa...

—Aquel partido fue la leche.

—Te decían en la plantilla el loco...

—De loco, nada; de sincero, todo. Yo voy por derecho y digo siempre lo que tengo que decir.
Antonio Biosca, el rey del área del Betis en 12 temporadas | Deportes | - Abc.es

Antonio Biosca: “Solo fui un jugador duro cuando el equipo rival le daba a mis compañeros”
Único futbolista almeriense que defendió la camiseta de "La Roja" en los tiempos del seleccionador Kubala.
• Antonio Torres  © La Voz de Almería [ 04/05/2014 ]


• Biosca, con la equipación de la selección española. [ LA VOZ ]

El internacional almeriense Biosca ha sido uno de los jugadores más emblemáticos del Real Betis a lo largo de su historia. Formó parte de aquel legendario conjunto que ganó la Copa del Rey en 1977 ante el Athletic de Bilbao. Cardeñosa, Gordillo y otros grandes de esa mágica década de los 70 fueron sus compañeros. Biosca siempre será recordado en Heliópolis por su pundonor y fidelidad a unos colores que no abandonó a pesar de tener ofertas incluso del Madrid, después de que el Betis descendiera en 1978 y disputara el Mundial de Argentina. En el Betis jugó entre 1971 y 1983, marcó ocho goles, encontró su casa y en Sevilla ha establecido su residencia, dedicando su actividad a los negocios inmobiliarios.

Trabajar y cumplir
Se definía como jugador de club que solo pensaba en trabajar y cumplir. En el libro Relatos rojiblancos, documento imprescindible sobre la historia del fútbol, su autor Ángel Acién lo define como atleta, “un portento físico” y recuerda las condiciones inhóspitas en las que acudieron al Mundial, sin calefacción y pasando frío en las habitaciones. Biosca compartió habitación con el rematador Santillana del Real Madrid. En el previo del vital Almería – Betis, el periodista Ángel Acién cree que los almerienses se impondrán. El periodista de Gol TV, Paulino Montes, especialista en la historia bética también dá victorioso al Almería: “Poco o nada importa el enfrentamiento ante el Almería para los aficionados béticos”, afirma, “un Betis judicializado donde lo realmente importante es todo lo relacionado con lo institucional, lo mejor que puede ocurrir es que termine la campaña, que se está haciendo excesivamente larga”.

Recientemente, el director del diario As, Alfredo Relaño, me preguntó en la Universidad de Almería quien era el jugador más importante nacido en Almería. Le dí “mi lista” con Mauricio y Gómez, pioneros en Primera, y los nombres exitosos de Román, Giménez, los hermanos Polo, Maxi, Juan Rojas, Héctor, Francisco, Ortiz, Diego Capel y otros más.

Único almeriense
Sin lugar a dudas, está Biosca, único almeriense que hasta la fecha ha disputado la Copa del Mundo en Argentina ´78. Disputó los partidos frente a Brasil, en el que sustituyó a Migueli, y en el triunfo ante Suecia, con gol de Asensi, jugó todo el encuentro y destacó por su juego preciso. Al Mundial de Argentina se le denomina el del “no-gol” de Cardeñosa, compañero de equipo de Biosca, fino interior de gran calidad que falló una ocasión irrepetible con la portería vacía ante Brasil. Ese fallo, ya con la “cámara lenta funcionando a tope”, le persiguió durante su exitosa carrera deportiva, nos recuerda Relaño. Biosca fue tres veces internacional. Debutó el 26 de abril de 1978 en un España 2 - México 0, disputado en Granada.

Inició su carrera deportiva en equipos de Almería como el Baleares, el San Quintín, el Plus Ultra. “Estaba muy delgado y jugaba de lateral pero nos dábamos cuenta que tenía calidad para ocupar cualquier posición del campo”, rememora Pedro Baldó, exsecretario provincial de Comisiones Obreras. Le fichó, junto a Rojas y otros almerienses, el Calvo Sotelo de Puertollano y de ahí José María de la Concha lo compró para el Betis. Al periodista de Abc, M.Fernández de Córdoba,
Antonio Biosca: “Solo fui un jugador duro cuando el equipo rival le daba a mis compañeros”

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